Mañana martes, día 1 de febrero, se hará efectiva la incorporación al Servicio de Prevención y Defensa contra incendios de Galicia de 627 nuevos efectivos. Se trata del personal fijo discontinuo de 9 meses, que viene a reforzar el operativo de la Xunta tanto para extinción como para desarrollar, también, acciones preventivas sobre el territorio.

La Consellería de Medio Rural decidió incorporar ya este personal teniendo en cuenta la progresiva desestacionalización que se está registrando con los incendios forestales, favorecida por el cambio climático, procurando una reacción ágil a las situaciones cambiantes en relación con los fuegos.

Esta filosofía coincide además con las recomendaciones de los expertos y con las directrices emanadas de la Comisión parlamentaria forestal creada tras los incendios del pasado 2017, en el sentido de propiciar la existencia de un operativo profesional, ágil y versátil. Así, la Xunta está cumpliendo estos mandatos, entre otras medidas con el progresivo incremento del tiempo de despliegue sobre el terreno del personal fijo discontinuo que inicialmente era de tres meses y se aumentó hasta los seis.

A mayores, la Xunta tomó otras decisiones, en relación con el incremento del riesgo de incendios en esta época, como fue reforzar el despliegue de los efectivos de la Unidad de Investigación de Incendios Forestales (UIFO), tanto con misión de vigilancia y disuasión como de investigación de los fuegos. Otra medida preventiva adoptada por el Gobierno gallego fue la prohibición, hasta nuevo aviso, de las quemas de restos agrícolas o forestales acopiados por parte de los particulares.

Por último, hace falta destacar que en esta misma línea de anticipación a las condiciones cambiantes del fuego caminan también las directrices para la redacción de la futura Ley de lucha integral contra los incendios, elaboradas con el máximo consenso y que incorporan una batería de acciones orientadas a hacer frente a esta nueva situación.