Nigrán vivió este sábado una nueva edición de la Baixada de Carrilanas de Camos, una de las citas más singulares y populares del verano en el municipio. El Concello de Nigrán y la Asociación Cultural A Camoesa organizan la XVIII edición de esta espectacular competición, que reunió a cerca de un centenar de bólidos.
La jornada arrancó a las 9:30 horas con la bajada de entrenamientos, mientras que la competición se prolongó durante toda la mañana en las calles San Roque y Xuncido, en la parroquia de Camos.
Los aficionados pudieron seguir la prueba también a distancia, ya que la competición se retransmitió en streaming, además de poder consultar posteriormente los tiempos y resultados finales a través de la web de eventos de Nigrán.
Los tradicionales «carros de bolas» protagonizaron imágenes espectaculares en un recorrido que convirtió a Camos en uno de los referentes de esta modalidad en Galicia.
El trazado mantuvo el recorrido habitual. Los participantes tomaron la salida desde O Turreiro y, posteriormente, afrontaron un giro brusco a la izquierda hacia la rúa Xuncido, en el barrio de Balinfra. A partir de ahí llegaron una de las zonas más exigentes del circuito, con una rasante y una curva de 90 grados justo antes de la línea de meta.
En total, los pilotos se enfrentaron a un recorrido de aproximadamente un kilómetro, caracterizado por un fuerte desnivel que permitió a los vehículos alcanzar velocidades superiores a los 80 kilómetros por hora.

