Campaña de recogida de firmas para la instalación de un ascensor en un colegio de Goián
ALFREDO // Pilar Domínguez con su hija Uxía en el centro educativo de Goián

Hace más un año que la madre de una niña de diez años que padece osteogénesis imperfecta, más conocida como la enfermedad de los huesos de cristal, solicita la instalación de un ascensor en el colegio público Pintor Antonio Fernández de Goián.

Esta reivindicación que Pilar Domínguez realiza es porque su hija Uxía, de diez años, no lleva la misma vida que un niño de su misma edad. La enfermedad que padece le impide moverse con la misma agilidad que lo hacen el resto de los compañeros de su clase. Cualquier movimiento brusco que a un niño sano no le supone nada, a Uxía le puede representar una fractura y meses de inmovilización.

Esta alumna de cuarto de primaria está diagnosticada además con el síndrome de Wolf-Parkkinson-White, una dolencia cardíaca que afecta al 0,3 % de la población y que le impide hacer esfuerzos. No debe agitarse para impedir que se le acelere el corazón. Ahora está pendiente de someterse a una intervención quirúrgica en el hospital Juan Canalejo.

Uxía, aunque está en la primera planta del centro, hay asignaturas como inglés, informática y música, que se imparten en la segunda planta, por lo que la menor tiene que subir y bajar constantemente los 21 escalones que separan ambas plantas en el centro educativo, con el consiguiente riesgo para la niña.

Debido a esta situación, Pilar, la madre de Uxía, solicitó hace más de un año que se instalase un ascensor en el centro educativo Pintor Antonio Fernández, pero las autoridades competentes han hecho caso omiso a su reclamación. Ahora, Pilar ha emprendido una campaña de recogida de firmas en la plataforma virtual Change.org para hacer visible este problema.

Este ascensor no sólo es por el bien de mi hija, sino por todos los alumnos que puedan necesitarlo en el futuro, bien porque padecen alguna enfermedad, porque se han lesionado o están en una silla de ruedas”, explica esta madre coraje.

Portavoces de la Consellería de Educación manifestaron que tanto la inspección como el equipo de orientación específico determinaron que la niña cuenta “co equipamento e a atención necesaria cos recursos cos que conta o centro actualmente”.

A mayores no parece viable dadas las características del colegio, según explicaban desde la dirección. “El inmueble no está acondicionado para un ascensor”, afirmó un portavoz. Al parecer, no habría espacio donde poder ubicarlo.