Velocidad, creatividad y buen humor se dieron cita este viernes en la Baixada de Carrilanas de Camos, organizada por el Concello de Nigrán y el Centro Cultural A Camoesa. Un total de 70 vehículos de inercia —14 de ellos de fabricación artesanal— participaron en una de las competiciones más esperadas del verano, combinando espectáculo y adrenalina.
El recorrido, de un kilómetro y con un desnivel del 80 %, partió del Torreiro, tomó la rúa Xuncido (barrio de Balinfra) y culminó en una curva de 90 grados junto a la meta. Las carrilanas más rápidas superaron los 100 km/h, mientras que las artesanales alcanzaron picos de 80 km/h, regalando imágenes tan impresionantes como divertidas.
Tras una bajada de entrenamientos a primera hora, se celebraron dos descensos oficiales en los que se tomó como referencia el mejor tiempo.
Los premios fueron para:
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Más elaborado: Cars
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Más divertido: La Bañera
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Más chapuzas: El Contenedor
La organización destacó la imaginación y calidad de los diseños artesanales, muchos llegados desde distintos puntos de la comarca, que no solo buscaban el mejor crono, sino también impresionar por su originalidad.
Convertida en una tradición local, la Baixada de Carrilanas de Camos volvió a llenar las calles de color, risas y aplausos. Decenas de familias y curiosos se congregaron para disfrutar de un evento que une deporte, cultura y entretenimiento en un ambiente festivo y único.


