Christian Silva en una bicicleta de montaña

Con tan sólo 18 años, Christian Silva perdió el brazo izquierdo en un accidente laboral en O Rosal. Ahora, tras nueve años de duro esfuerzo, rehabilitación y superación, el rosaleiro afronta el reto de subirse a una bicicleta de montaña para realizar un sueño, participar en la Titán Desert 2018.

Se trata de una de las pruebas más duras del mundo, con más de 650 kilómetros por el desierto de Marruecos, acompañado de mi compañero de fatigas, Javier Rondón,” comentó Silva a Telemariñas. Pero para afrontar este sueño, el rosaleiro pide la colaboración de todos. “Tienen que votar en el portal Persigue Tus Sueños y en la candidatura, 1 Prótesis, 2 Amigos y más de 600 km por el desierto de Marruecosexplica.

Para el joven deportista esta prueba es una victoria personal, superar una barrera. “Sí es difícil para una personal normal, imagínate para una persona que le falta un miembro” relató.

Pero antes de llegar hasta aquí, Christian ha tenido un largo camino que recorrer. Tras su accidente, se fue a Madrid, donde vive actualmente, para finalizar su recuperación, realizar la rehabilitación y donde le colocaron una prótesis. “Cuando me vine a la capital, no conocía a nadie. Estudié, me formé y encontré un trabajo. El accidente fue una piedra que encontré en el camino, pero con mucho esfuerzo logré superarlo”, mencionó.

Ahora vive en Madrid, donde tiene su vida. “Me casé con la mujer más maravillosa del mundo. Perdí el brazo y gracias a eso encontré el amor de mi vida” declaró el joven rosaleiro y concluyó con que “no cambiaría mi actual vida por tener un brazo”.