ALFREDO // Maximiliano Julián con erizos en la mano

La campaña del erizo arranca en Baiona con muy buenos resultados. Los mariscadores completaron los cupos de 90 kilos por embarcación y 50 kilos para los de a pie, que puede llegar a 70 si la marea es muy grande, con unos precios de 7,80 para estos últimos y a 13 euros para los de a flote. Con estos resultados, la temporada invita al optimismo tras un año funesto para todas las cofradías gallegas.

En Baiona son ocho embarcaciones con dos tripulantes cada una y cinco mariscadores a pie, los que cada día, si hay marea y el tiempo lo permite, emprende un duro trabajo que se ve recompensado con el precio de este equinodermo al alza. “Cuando yo empecé hace cuatro años el precio estaba a 2,75 y a día de hoy ese precio casi se triplicó”, explica María Isabel González, presidenta de la agrupación del erizo, que ayer salió a faenar con su compañera María Luisa González en la zona de A Ensubela, en la costa de As Mariñas. El margen es aún mayor para el sector de a flote, que ayer subastó en lonja a 13 euros el kilo. Los precios se fijan diariamente para los de a flote y por marea para los de a pie.

El erizo es un producto muy importante para la cofradía entre otoño y abril y para muchas familias que depende del. El año pasado se recogieron unos 66.000 kilos de esta especie con una facturación de 570.956 euros. El principal mercado al que se le exporta este apreciado marisco es el francés, el asturiano y, en menor cantidad, el italiano.

Es el primer día que salimos a faenar por el tiempo. No fue fácil cogerlo, por lo que estamos un poco desilusionados ya que igual es que hay menos y aún quedan más de seis meses por delante”, afirma Maximiliano Julián con 18 años de experiencia en el sector. A bordo de Jacqueline, ayer faenó al norte de Silleiro “porque es en las zonas rocosas donde no hay arena y el agua está más clara donde podemos trabajar mejor”. Sobre la calidad del producto, afirma que el más valorado es el más grande, que tiene la hueva de mayor tamaño, “y es el que encontramos en la zona de las Orelludas, a unos 15 metros de profundidad”.

Cuando el empezó al erizo, el cupo era de 400 kilos por embarcación, pero los propios mariscadores se bajaron las cuotas para proteger la especie. “A medida que fueron pasando los años los recursos fueron a menos y nosotros mismos nos bajamos la cuota y, el mercado, al haber menos oferta, subió los precios”, indica el veterano marinero.

Hace cinco años estuve en Francia y vi el mismo erizo que yo había vendido a 7, a un precio de 39 euros el kilo. En un comercio normal, en el país galo, se vende cada erizo entre 1,50 y 2 euros, al igual que en Madrid”, apunta.

ALFREDO // María Luisa González y María Isabel González en la costa de As Mariñas