El Concello de O Rosal iniciará este martes 12 de enero, la primera fase de las obras de su mercado, una reforma íntegra de la plaza de abastos para convertirla en un espacio vivo en el que fomentar la compra de producto local de cercanías, promover actuaciones que hagan el comercio local más atractivo y competitivo y dinamizar el núcleo urbano económica y socialmente. “Son os primeiros pasos para que o mercado sexa un polo de atracción non soamente para a veciñanza, senón tamén para o comercio local e mesmo para novas persoas emprendedoras que ven na praza de abastos unha oportunidade”, destaca la alcaldesa, Ánxela Fernández Callís.

Los trabajos de reforma del edificio tendrán un plazo de ejecución de menos de tres meses y un coste de más de 207.000 euros que irán a cargo del Plan Concellos de la Diputación de Pontevedra, de una subvención de Agader y de financiación propia del Concello.

Para seguir ofreciendo el servicio al vecindario y que los placeros puedan tener abiertos sus puestos en un espacio alternativo mientras dure la reforma del mercado, el Concello remodeló y acondicionó la Escola Simón do Mazo para adaptarla a la nueva actividad. Así, desde este mismo lunes 11 de enero los vendedores de la plaza de abastos ya abrieron sus puestos al público en este edificio que funcionará como mercado provisional.

Remodelación interior

El proyecto de reforma del mercado está enmarcado en el plan de desarrollo local, con el que el Concello apuesta “polo comercio de proximidade e pola concepción dunha praza de abastos como centro de dinamización económica e social da contorna”. En esta primera fase se llevarán a cabo los trabajos de remodelación interior del actual edificio del mercado, construido en 1954.

Mientras que en el exterior se repararán deficiencias y elementos deteriorados en la cubierta, en el interior se hará una reforma general para dar una nueva vida al mercado, reciclar su interior y adaptarlo a las necesidades actuales, humanizando el espacio, haciéndolo más confortable y atractivo tanto para los comerciantes que vean en él un recinto de oportunidad como para las personas usuarias. El mercado contará con cinco puestos comerciales en el espacio principal que se distribuirán en una isla central con dos puestos de fruta, huerta y flores y en una franja lateral con carnicería, pescadería y tienda de conveniencia con espacio para venta y promoción de productos locales.

La remodelación es fruto de un proceso participativo en el que placeros, productores, comerciantes y otros usuarios del mercado acercaron su punto de vista sobre las necesidades detectadas. A partir de ahí, se procedió a la elaboración de planes de mejora y de usos encaminados a convertir la plaza en un mercado de excelencia, el sello puesto en macha por la Xunta de Galicia que reconoce la modernización de los mercados e identifica a todas aquellas plazas de abastos capaces de responder a los actuales retos de modernización e innovación sin perder autenticidad y tradición, la cercanía y el trato personalizado.