CEDIDA

El pasado 2 de julio, Deolinda cumplió cien años rodeada de los suyos. Esta rosaleira tuvo cinco hijos, dos mujeres y tres hombre, quedó viuda a los 34 años y se dedicó toda su vida a las labores del campo hasta que se jubiló.

Ahora, en su casa de A Fecha, disfruta de sus 15 nietos y 20 bisnietos. A pesar de su edad, Deolinda se dedica a hacer crucigramas. “Nos meus ratos libres fago crucigramas e miro a televisión”, nos relata la abuela centenaria que recuerda con mucho cariño a su esposo, “meu marido traballaba na fábrica de Suárez e era mui boa persoa”, afirma.

Deolinda goza de muy buena salud a pesar de estar en una silla de ruedas y sobre todo de muy buena memoria, “teño que tomar o Sintróm e unhas pastillas porque teño artroses, pero dentro do malo estou ben”, señala la abuela centenaria que el pasado martes recibió la visita de la alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández, que la felicitó por sus cien años.