GUARDIA CIVIL

En torno a las 20:00 horas de ayer, una patrulla del Destacamento de Tráfico de la Guardia Civil de Ourense que realizaba un control de velocidad en la autovía A-52, en las inmediaciones de Ribadavia, ha detectado a un vehículo que circulaba a 211 Km/h, en un lugar donde la limitación era de 120 km/h.

Al supera en más de 80 km/h la velocidad genérica de la autovía, al conductor se le instruyó un atestado en calidad de investigado por la posible comisión de un delito contra la seguridad vial, tipificado en el artículo 379 del Código Penal. El vehículo era un turismo marca BMW, modelo 330D y su conductor un varón vecino de Gondomar de 28 años de edad.

También el día anterior, en el mismo lugar se detectó a otro conductor de 29 años y residente en la provincia Pontevedra, que cometió la misma infracción, circulando a 230 km/h. Observándose en los últimos meses un aumento en los excesos de velocidad, cometidos por personas menores de 30 años. Lo que le lleva a pensar a los agentes de tráfico que los jóvenes no tienen la misma percepción del riesgo que conlleva la velocidad, en caso de sufrir un accidente. Por lo que desde el Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Ourense, se hace un llamamiento a la prudencia en la conducción y se recuerda que las consecuencias de las lesiones y daños sufridos en los siniestros viales, son directamente proporcionales la velocidad a la que circulan los vehículos implicados.

Se recuerda que, en relación con las velocidades establecidas en el Reglamento General de Circulación, los conductores que las incumplan estarán cometiendo una infracción grave o muy grave, sancionada con multa de 100 a 600 euros y la pérdida de entre 2 y 6 puntos, dependiendo del exceso de velocidad cometido.

En el caso de que el exceso de velocidad fuera superior en sesenta kilómetros por hora en vía urbana o en ochenta kilómetros por hora en vía interurbana a la permitida reglamentariamente, el Código Penal lo tipifica como delito y es castigado con la pena de prisión de tres a seis meses o a la de multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días y, en cualquier caso, a la de privación del derecho a conducir vehículos a motor y ciclomotores por tiempo superior a uno y hasta cuatro años.

FUENTE: GUARDIA CIVIL