ALFREDO (Archivo)

La Guardia Civil detuvo a los cuatro miembros de una familia, con residencia habitual en el sur de la provincia, acusados de haber esquilmado todo el patrimonio de un varón de 68 años, hasta dejarlo prácticamente en la indigencia.

Se les acusa, entre otros, de un delito contra la integridad moral, apropiación indebida y lesiones. Otros dos miembros de la misma familia fueron investigados por los mismos hechos.

Las investigaciones, llevadas a cabo por el Equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Tui, se iniciaron a finales del pasado año a instancias del Juzgado de Instrucción nº 1 Tui, a raíz de la denuncia presentada por el hijo de esta persona, residente en su día en la comarca de Arousa.

La denuncia se formuló el mes de agosto de 2016 cuando esta persona ingresa en un centro hospitalario de Pontevedra en un deplorable estado físico y mental, después de haber convivido durante los dos últimos años con los miembros de esta familia.

La relación de la víctima con este clan familiar comienza cuando conoce a una mujer de 65 años, en una discoteca de la periferia de Pontevedra. Iniciaron entre ambos una relación sentimental y se fueron a vivir juntos primeramente en Arbo y después en A Guarda.

Según pudo averiguar la Guardia Civil, la relación fue bastante traumática para el varón por los malos tratos y vejaciones que recibía, tanto de esta mujer como de su entorno familiar más próximo. Aun así, la mujer en cuestión pudo ejercer el poder de seducción suficiente para apoderarse de todo el patrimonio de este hombre, utilizando para ello diversos engaños y artimañas, como fueron: la apertura de cuentas bancarias a nombre de los dos y transferencias de activos a las mismas, contratación de microcréditos con diversas entidades financieras, apoderamiento de la indemnización de pólizas de seguros, etc.

De esta forma, la mujer consiguió apropiarse de un capital superior a los 160.000 €uros, de los que también se beneficiaron los otros miembros del núcleo familiar que fueron detenidos: dos hijos y su exmarido.

Durante el tiempo que la víctima estuvo conviviendo bajo el control de esta familia, sufrió todo tipo de vejaciones, violencia física y psíquica. Según se desprende de los testimonios recogidos en el marco de la investigación, sufría castigos que le impedían comer durante varios días en los que solo le permitían ingerir pan y agua y le llegaron a romper las gafas de lectura para que no pudiese leer los documentos que le obligaban a firmar.

Además de la detención de la mujer C.M.R.L, de 65 años, vecina de A Guarda, como principal responsable del entramado famiIiar, han sido arrestados su ex pareja, M.F.P., de 70 años y dos hijos, C.F.R., y R.A.F.R., de 43 y 46 años respectivamente, acusados de haber participado en los mismos hechos, de los que también se beneficiaron económicamente.

Del mismo modo se procedió a la investigación de un nieto de la señora D.M.F., de 25 años, actualmente en prisión provisional acusado de un robo con violencia en Ponteareas, y de su novia N.M.S., de 25 años, vecina de Mos.

Actualmente, la víctima, que ha sido diagnosticado con una grave demencia senil, y se encuentra ingresado en una residencia geriátrica donde le tuvieron que gestionar la apertura de nuevas cuentas bancarias para que pueda volver a cobrar las pensiones de jubilación a las que tiene derecho.

Tanto los detenidos como los investigados han sido puestos a disposición del Juzgado de Instrucción núm. 1 de Tui, que entiende del caso.