Dos bueyes de raza rubia gallega criados en Nigrán enfilan hacia fogones portugueses
ALFREDO // Argentino Alborés con los bueyes de más de 1.500 kilos cada uno

Parada alberga a los dos últimos bueyes de raza rubia gallega de toda la comarca de O Val Miñor. Estos dos rumiantes de más de 1.500 kilos cada uno, los ha adquirido un vecino de Randufe, Tui. Su exquisita carne se venderá al otro lado del rio Miño, en una carnicería de su propiedad, tras pasar por el matadero a finales del próximo mes de junio.

Argentino Alborés los ha criado “con mucho cariño” durante los últimos tres años en su finca de Parada, Nigrán. Le da mucha pena desprenderse de ellos, “por eso no les pongo nombre, para no cogerles mucho cariño”, afirma el ganadero. Pero el hueco que dejan estos dos espectaculares ejemplares los llenará con otros dos que traiga de Portugal para cebarlos hasta que nuevamente les llegue su hora.

Ignorando el futuro que les espera, los dos bueyes ha vivido como reyes todo este tiempo. Su alimentación ha sido a base de los propios productos naturales que el ganadero cultiva en sus propiedades.

“Cada día reciben su ración de diez kilos de harina de maíz que yo mismo preparo, sobre 20 kilos de hierba seca y otros tanto de patatas”, explica Alborés. Cada seis meses los visita el veterinario para desparasitarlos. Los animales han estado atados porque son demasiado grandes como para sacarlos al campo a pastar, “ya que pueden lastimarse y su precio disminuiría”.

Aunque no ha desvelado el valor de su venta, Argentino asegura que no resulta muy rentable criarlos. “Son dos ejemplares de pura raza rubia gallega que dan una carne de gran calidad, de la que no se encuentra fácilmente en el mercado ni en los mejores restaurantes. La mayor parte de la carne de buey que se ofrece en los supermercados no lo es”, afirma el criador.

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