ALFREDO // Cristina Salgado regenta el Albergue da Estrela en Viladesuso, Oia

El Camino Portugués de la Costa es sin duda el más bello de todos. A lo largo de sus 191 kilómetros desde Oporto a Redondela, donde entronca con el Camino Portugués del interior, el peregrino descubre paisajes espectaculares y lugares que invitan a quedarse a vivir. La gastronomía portuguesa y gallega enamora a los paladares más exigentes y la costa atlántica conforta el ánimo más cansado.

Todo ello hace que esta ruta Xacobea sea una de las que más ha crecido en cuanto al número de peregrinos. En lo que llevamos de año más de 5.000 personas eligieron este itinerario para ganar la Compostela. Pero no sólo gana en número de caminantes, sino que también en número de albergues. En los cinco últimos años se han instalado seis nuevos de estos hospedajes, tres en Oia y otros tres en Baiona, que en las próximas semanas contará con otro más que está en construcción.

Los dos últimos albergues abrieron sus puertas este mes. El miércoles 22 de junio lo hacía el Albergue da Estrela en Viladesuso (Oia) y el uno de junio hacía lo propio el Albergue Playa Sabarís (Baiona). “Antes teníamos un supermercado, Alimentación Urbano de Sabarís, una tienda de las de toda la vida. Era de mis padres y ahora hemos reacondicionado el bajo para hacer el albergue”, señala Javier Martínez, un empresario que lleva en el mundo de la hostelería más de 28 años.

Regenta el bar O Parque en la Praza Victoria Cadaval de Sabarís, donde dan pulpo los domingos. A pesar de la fuerte inversión que han hecho, cree que “el albergue puede darnos una rentabilidad, porque el Camino Portugués de la Costa está en auge. Cada vez hay más peregrinos y la demanda es mucho mayor. A pesar de que acabamos de empezar hemos tenido que contratar personal”, explica el empresario.

Este nuevo albergue, sito en la calle Porto do Sol de Sabarís, cuenta con dos habitaciones con 24 camas individualizadas, dos de ellas para minusválidos, además de lavandería con lavadora y secadora, baños adaptados, duchas y cocina con todos los electrodomésticos necesarios. “Lo que tratamos este año es no perder dinero, darnos a conocer y corregir los errores”, apunta Javier Martínez

La costa de Oia enamoró a Cristina Salgado y a su pareja Patrick Soja. Ella es de Cercedo y era trabajadora social en Madrid, y él de Francia, aunque residía en Andalucía, donde regentaba un pequeño hotel en un parque natural en Cabo de Gata.

“Yo hice el Camino Francés por etapas en el año 2.000. Me quedó una buena sensación y decidimos hacer algo. Estuvimos viendo en Cabo de Gata, pero no cuajó. Él quería algo al lado del mar y buscamos cosas entre Baiona y Vigo, pero los precios eran desorbitados. Un día al pasar por Viladesuso vimos que se vendía este inmueble, nos lo quedamos y montamos el albergue. Nos encantó el sitio. El Camino pasa justo al lado y enfrente está el mar. Lo tiene todo”, explica Cristina Salgado.

Abrieron las puertas el 22 de junio y la primera persona que entró en su establecimiento fue una peregrina de Taiwán junto a otras cinco más de diferentes países. El Albergue da Estrela cuenta con lavandería, cocina, baños adaptados, dos habitaciones con 16 camas en literas con cargadores y luz de lectura. Además, en temporada baja realizarán actividades culturales, poesía, recitales de música, pequeños eventos, yoga o taichí para pequeños grupos.

Lo que más destaca de este nuevo establecimiento que viene a sumarse a la oferta hotelera de Oia, es que está decorado con cuadros donados por compañeras de Cristina de arte terapia de Madrid y otros que se irán sumando también donados por artistas de la zona. “La idea es que los peregrinos adquieran estos cuadros, que se los llevan sin marco, a cambio de una donación para una ONG que el propio peregrino quiera. Yo ya he adquirido unos cuantos, e hice la donación a Médicos sin Fronteras”, explica Cristina.

ALFREDO // Javier Martínez, del Albergue Playa Sabarís