La fiesta se animaba este domingo casi una hora antes con la llegada de vecinos , vecinas y visitantes de los municipios del entorno que no se querían perder el paso de las comparsas y la celebración del tradicional Carnaval en Gondomar, suspendido en las últimas ediciones a consecuencia de la pandemia. Poco a poco todo eso quedó atrás y los espectadores llenaron de luz, color y mucha diversión las calles del recorrido con sus disfraces creados y vestidos para la ocasión.

Con dos pregoneros de lujo, Teo Cardalda y María Monsonís (Cómplices) arrancaba el desfile tras la lectura de un texto en el que destacaron el carácter acogedor del municipio al que se trasladaron hace ya dos años. Un pistoletazo inicial en el que el alcalde, Paco Ferreira, agradeció la implicación de todos para que “nuestro carnaval siga siendo un referente”.

Siete comparsas desfilaron tras abrir el paso un grupo convidado con sus “Mario Cars de luxe”, que hicieron las delicias de muchos. A partir de ese momento atravesaron la Praza da Paradela fichas de dominó; colecciones de muñecos; coches de carrera; gimnastas atléticos -o casi-; dioses y diosas aztecas; un recorrido por diversos carnavales del mundo; y, un reivindicativo ”Conto da Criada”.

Todos los participantes en la edición de este año recibieron un diploma en el que se reconocía su participación en el desfile, al perder este año la condición de concurso.

Cientos de personas se congregaron en las calles para animar el paso de las comparsas y disfrutar una vez finalizado el desfile de la tarde de música y diversión, amenizada por el dúo D’ Lider.