El RC Celta se quedó sin premio en su visita a La Cerámica tras caer por 2-1 ante el Villarreal CF en un encuentro marcado por un inicio adverso que condicionó el desarrollo del juego. Un penalti en los primeros minutos y el segundo gol local antes del descanso obligaron a los vigueses a remar contracorriente durante todo el partido.
El choque no pudo empezar peor para los de Claudio Giráldez. En una de las primeras acciones, una jugada dentro del área sobre Moleiro fue sancionada como pena máxima, que Gerard Moreno transformó para adelantar al conjunto local. A pesar del golpe, el Celta trató de reaccionar, haciéndose con la posesión y buscando generar peligro, aunque sin fortuna en los metros finales.
Cuando el partido parecía equilibrarse, el Villarreal volvió a golpear en el minuto 29. Pépé sorprendió a la defensa celeste para firmar el 2-0, un resultado con el que ambos equipos se marcharon al descanso y que obligaba a los gallegos a una reacción en la segunda mitad.
Tras la reanudación, el Celta dio un paso adelante. Los cambios introducidos por Giráldez aportaron frescura y el equipo comenzó a acercarse con mayor claridad al área rival. El premio llegó en el minuto 73, cuando el colegiado señaló un penalti a favor de los visitantes. Borja Iglesias asumió la responsabilidad y, tras un primer intento, logró transformar el lanzamiento para establecer el 2-1.
Con el gol, los celestes se volcaron en busca del empate en el tramo final, generando varias llegadas peligrosas ante la portería defendida por Tenas. Sin embargo, el balón no quiso entrar y el marcador ya no se movería.
Pese a la derrota, el equipo mostró capacidad de reacción y competitividad en un escenario complicado. Ahora, el Celta ya centra su atención en su próximo compromiso en Abanca Balaídos, donde recibirá al Elche CF con el objetivo de reencontrarse con la victoria y seguir en la pelea por los puestos europeos.
