El Celta prolongó su idilio con Abanca Balaídos al imponerse al Rayo Vallecano por 3-0 en un partido más competido de lo que sugiere el marcador. Los de Vallecas aterrizaban en Vigo como el rival a batir en el arranque de esta segunda vuelta de la competición y, a pesar de la victoria, el duelo fue de alta exigencia e igualdad.
Durante algunos compases de la primera mitad, el conjunto de Íñigo Pérez llevó la iniciativa y generó las ocasiones más claras. Sin embargo, cuando más sufría el Celta llegó el golpe clave. Hugo Álvarez inició una acción individual en el perfil derecho, abriendo el espacio para que Sergio Carreira definiera dentro del área y adelantase a los celestes justo antes del descanso.
El guion se repitió tras el paso por vestuarios. Los madrileños regresaron al terreno de juego volcados en busca del empate, pero se toparon con la contundencia rival. Una contra liderada por Bryan Zaragoza acabó en penalti y el propio andaluz transformó la pena máxima para firmar el 2-0, un mazazo del que el Rayo ya no se levantó. La posterior expulsión de Mendy, tras una fortísima entrada sobre Williot, terminó de romper el encuentro.
Con espacios y superioridad numérica, el Celta sentenció a la contra. Javi Rueda puso el broche con el tercer tanto, culminando una actuación coral que volvió a poner en valor la solidez de un equipo que ha hecho de Abanca Balaídos un auténtico fortín en este inicio de 2026. Destacar el debut con el primer equipo de Hugo Burcio, el joven canterano saltaba al terreno de juego para disputar a muy buen nivel los que serían sus primeros minutos en la élite del fútbol español.
De esta manera, los de Claudio Giráldez firmaron su tercera victoria consecutiva en casa y enlazan su sexta jornada puntuando en LaLiga, confirmando el estado de gracia en el que se encuentra el conjunto celeste que, esta misma semana, regresa a la competición europea recibiendo el jueves, 22 de enero a las 21:00 horas, al LOSC Lille en Abanca Balaídos.
