El Celta vivió una 6ª jornada de la fase de grupos difícil en la que, por primera vez en Abanca Balaídos esta temporada en Europa League, acabó cayendo 1-2 frente al Bolonia. Los celestes se pusieron por delante gracias a Bryan Zaragoza, pero un gran conjunto italiano acabó imponiéndose a través de un doblete de Federico Bernardeschi, que dio la vuelta al marcador en la segunda mitad y dejó al Celta con las manos vacías.
El partido arrancó con un Celta decidido a prolongar su buen momento europeo en Balaídos, pero pronto se encontró con un Bolonia que tomó las riendas y empezó a generar peligro desde los primeros compases. Aun así, fueron los celestes quienes abrieron el marcador tras una brillante acción por la banda de Williot Swedberg, que condujo con determinación y sirvió un balón medido para que Bryan Zaragoza, en el minuto 17, desatara la alegría en la grada.
El gol no frenó el empuje del conjunto italiano, que siguió acumulando llegadas y obligó a Radu a firmar una intervención decisiva para mantener la ventaja. La primera mitad avanzó entre la lluvia y el ritmo marcado por el rival, pero el Celta supo resistir con orden y se marchó al descanso por delante en el marcador.
