El Cruceiro de San Telmo ya luce de nuevo sobre el puente romano de A Ramallosa

El Cruceiro de San Telmo luce de nuevo sobre el puente romano de A Ramallosa una vez restaurado y recuperado por los ayuntamientos de Baiona y Nigrán. Este martes, la empresa contratada para llevarla a cabo los trabajos procedió su instalación en su lugar original. 

El alcalde de Baiona, Ángel Rodal, y la 1ª teniente de alcalde de Nigrán, Raquel Giráldez, asistieron la colocación de la cruz después de ser restaurada en el taller de la empresa BIC Materiales y Conservación S.L., que también procedió la limpieza del pavimento y la retirada de las pintadas.

La Dirección Xeral de Patrimonio Cultural de la Xunta de Galicia dio el pasado mes de febrero luz verde al proyecto para la restauración del crucero, por lo que técnicos de la empresa BIC Materiales y Conservación S.L. recogieron los brazos del crucero depositados en los ayuntamientos de Baiona y Nigrán, así como el brazo que permanecía en su situación original para reconstruir la pieza y colocarla de nuevo en su lugar.

“El crucero y el puente románica de A Ramallosa es una de las grandes joyas del patrimonio cultural del Val Miñor, por eso hoy es un día importante. Esperamos que no vuelva a sufrir ningún ataque intencionado, por nuestra parte desde los Ayuntamientos tomaremos todas las medidas a nuestro alcance para evitarlo”, señaló Raquel Giráldez

Rodal, por su parte, insistió en la necesidad de proteger el patrimonio. “Es un valor vital del patrimonio cultural de O Val Miñor, un puente de unión con el paso de muchísimos peregrinos que valoran muy positivamente el paisaje y la conservación y puesta en valor de esta joya a su paso a Santiago, por lo que es deber de todos impedir que sufra ataques vandálicos”, apuntó el regidor baionés.

La restauración tuvo uno coste de 3.500 euros que asumirán los ayuntamientos de Baiona y Nigrán, e incluye también la limpieza del pavimento de la ponte románica cómo de las pintadas.

Patrón de los navegantes

San Telmo, patrón de los navegantes, fue el promotor de la reconstrucción de la ponte entre los años 1232 y 1235. La leyenda atribuye al santo un hecho milagroso citado por Vítor Vaquero en la “Guía da Galiza Máxica” (Galaxia, 1998):

“A lenda refire que, estando predicando un día o santo naqueles lugares perante unha grande multitude, unha forte treboada comezou. A xente, arrepiada, dispúxose a fuxir. Telmo conseguiu, sen embargo, partir a grande masa de nubes en dúas metades, que descarregaron a auga ás dúas beiras de onde se achaba o xentío, quedando este, na zona intermedia, sen ser afectado pola chuvia”.