El XIX Festival de Cans, celebrado este fin de semana, recibió más de 10.000 personas en su regreso a las fechas primaverales. La mitad del público pasó por Cans el sábado, día grande del festival, en el que hubo un gran ambiente y un comportamiento ejemplar por parte del público.

La principal afluencia de gente se produjo en el Espazo Estrella Galicia de la Leira do Río. Los conciertos nocturnos de Amparanoia el viernes y Dakidarría el sábado, llenaron la carpa de esta localización con unas 1.500 personas contabilizadas entre el público. Fueron, junto con la actuación de Los Vinagres el sábado por la tarde, los eventos más concurridos de esta edición.

Al margen de los conciertos gratuitos, destacó el multitudinario Coloquio en la Leira con Daniel Monzón, al que asistieron cerca de 300 personas que pudieron saber más de las experiencias de este cineasta mallorquín, autor de películas como «Las Leyes de la frontera» y  «Celda 211». Monzón también protagonizó uno de los momentos más emocionantes del festival al dejar su huella y descubrir su placa en el Torreiro das Estrelas del Festival de Cans.

Emociones y mucha alegría se vivieron también en los momentos más especiales de este certamen, como la entrega de los chimpíns de plata al actor Federico Pérez, el crítico cinematográfico Javier Tolentino y los vecinos Marisol Troncoso y Alfonso González, junto con el premio de honor Pedigree 2022 a la cineasta Margarita Ledo que cautivó el público en el Torreiro con un discurso sobre «a importancia das cousas pequenas».

La Gala Final de Entrega de premios, celebrada el sábado por la noche, finalizó ya de madrugada con la entrega del Premio del Público del certamen, que fue para el cortometraje La Entrega. Dirigida por Pedro Díaz y protagonizada por el veterano actor Ramón Barea, la obra tuvo su estreno absoluto en Cans.

El Festival vivió otros momentos mágicos e irrepetibles, como el de la actuación de Litus y Pablo Novoa en el Espazo Rei Zentolo do Invernadoiro. Con un público entregado coreando los temas, una tromba de agua obligó a parar el concierto. Los músicos decidieron seguir la fiesta en un galpón con una fiesta improvisada a ritmo de rumba que dejó uno de los momentos para el recuerdo del festival.

Pese a la gran afluencia de gente que se acercó a Cans, la aldea no vivió en ningún momento sensaciones de agobio, con los espectadores repartidos en los más de dos kilómetros de perímetro por toda la aldea. En las proyecciones, coloquios o encuentros en los «galpóns», en el torreiro, en el Parque do Río o en los bares de Cans, que llenaron sus terrazas durante toda la jornada, además de artistas participantes en esta edición, se dejaron ver entre el público muchas otras caras conocidas del audiovisual gallego como Carlos Blanco, Miguel de Lira,  Melania Cruz, Víctor Fábregas, Álvaro Cervantes, Cris Iglesias, Eduardo Rodríguez «Tatán», la cantante Uxía –que actuó por sorpresa en la ruta con Xurxo Souto–  o directores como Alberte Pagano.

La vuelta de los colegios y centros educativos al festival, fue otra de las grandes noticias de esta XIX edición, por la que pasaron cerca de 500 chicos en las matinales de Cans durante la semana. También fue multitudinario el estreno del primero capítulo de la serie Rapa, a la que asistieron el jueves 250 personas en el Círculo Recreativo de O Porriño. Los diferentes coloquios que tuvieron lugar en el Torreiro, por donde además de Margarita Ledo pasaron todos los realizadores de las secciones oficiales a competición de ficción, Furacáns y Novas Camadas, se acercaron a los 200 espectadores, con la capacidad del Torreiro completa.

El primer festival de Cans celebrado tras la pandemia, supuso también la vuelta de las actividades familiares que permitieron disfrutar a la juventud con los MiniCans Gadis, que incluyeron actuaciones como la del Trío Acivro, Polo Correo do Vento o Magín Blanco, todas con la cabida completa. El público infantil también pudo asistir a las proyecciones en la Caixiña de Mistos, donde hubo que aumentar las sesiones previstas, ante la gran concurrencia recibida.

A pesar del gran volumen de gente que pasó por la XIX edición del festival, apenas hubo que registrar incidentes en el parte del equipo médico, indicador un año más del excepcional comportamiento del público que este 2022 volvió a pasar por Cans.