ALFREDO // Un miembro del GES de O Val Miñor con un nido de avispa velutina en la mano (archivo)

El Val Miñor es una de las principales zonas donde anida la Avispa Velutina. La proliferación de este insecto en la comarca, y las muertes de varias personas en la comunidad, ha generado una gran alarma social. Para erradicarlas, el GES hace una labor encomiable neutralizando unos tres nidos diarios.

Recibimos el aviso por correo electrónico y procedemos según la prioridad. Los que están ubicados más cerca de las casas, en los colegios o las personas que son alérgicas, son prioritarios”, explica Rosi Pereira, delegada sindical del GES.

Los miembros del GES salen de la base a primera hora de la mañana con el material necesario para neutralizar los nidos. “Vamos en la pick up. Al llegar al punto, nos ponemos el traje especial para las velutinas, guantes, capuchón de apicultor, etc. Dependiendo de la altura a la que está el nido desplegamos la pértiga e inyectamos el veneno y con el tiempo se destruye solo”, expone Pereira.

El GES ya neutralizó en lo que va de año en O Val Miñor más de 40 nidos y retiró más de 30. Por concellos, Nigrán es el más afectado por esta plaga con más de 40 casos, Gondomar más de 25 y Baiona más de 15.

Pero el problema viene a la hora de producirse una emergencia. “Nosotros estamos en Prado (Gondomar) neutralizando un nido y salta un accidente de tráfico en Cabo Silleiro. Mientras recogemos el material, vamos a la base que está en Nigrán, nos cambiamos de traje, cogemos el camión de emergencia y vamos al punto del accidente, ya ha pasado más de media hora”, asegura la delegada sindical.

Rosi afirma que no es labor del GES el retirar estos nidos, pero no se niegan ni están en contra de hacerlo. “Solicitamos un retén de dos personas cualificadas, ocho horas de lunes a viernes, que se dediquen en exclusiva a esta función. Esto aligeraría la retirada de nidos al dedicarse en exclusiva a esta labor y nosotros estaríamos más centrados en las emergencias”. Además, “si estamos en una emergencia tampoco podemos retirar (neutralizar) los nidos, con lo que se van acumulando los avisos”, concluye Pereira.

Esto ya ocurrió el pasado 18 de julio en un incendio de un cobertizo en Donas, Gondomar. Los miembros del GES regresaban a la base después de neutralizar un nido de avispa velutina, lo que ocasionó un retraso de 10 minutos en la respuesta del incendio.