GES VAL MIÑOR

Final feliz para Pancho, un perro que llevaba dos días atrapado entre enormes bloques de granito de un muro en el aserradero de Camos, Nigrán. Los bomberos del GES de O Val Miñor tuvieron que emplearse a fondo para rescatar al can, hambriento y sediento, que en todo momento “colaboró con nosotros, sabía que lo íbamos a sacar de su prisión”, señaló Pablo, del GES.

Fueron los vecinos del lugar los que este mediodía dieron la voz de alarma y los que también colaboraron en el operativo de rescate con los bomberos. “Estaba a unos cuatro metros de altura. No sabemos como llegó hasta ahí ya que el muro tiene otros seis metros más de alto y otros tantos de ancho”, indican los rescatadores, quienes tuvieron que utilizar martillo y cincel para picar las piedras más pequeñas y así liberar a Pancho.

Poco a poco, con mucho esfuerzo y subidos a dos escaleras a cuatro metros de altura, la liberación del perro se veía cerca. Tras más de dos horas de complicado trabajo, Pancho quedó liberado. “Fue como un parto. Primero sacamos la cabeza y las patas delanteras, luego el resto. El perro estaba muy sucio y lleno de barro”, comentan los bomberos.

Tras la liberación del perro, los vecinos le llevaron agua y comida. “Estaba muy hambriento y sediento, se lo devoró todo”. En el operativo también participó la Policía Local de Nigrán.

El can tenia una chapa en el collar con el número de teléfono de su dueño con el que contactaron. Pancho ya descansa en su casa después de dos días atrapado entre enormes bloques de piedra.