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1-3. Ese era el resultado que reflejaba el marcador de A Sangriña al filo del minuto cinco de partido. El Guardés empezó a trompicones, con muchos errores de lanzamiento y con dificultades para mostrar solidez en defensa. Pero todo fue un espejismo. Las de Prades empezaron entumecidas delante de su afición, sin encontrarse a gusto en la pista delante de un Uneatlántico Pereda que planteaba una defensa seria y se tomaba su tiempo para cocinar los ataques.

Con el paso de los minutos, el Guardés comenzó a hacerse grande, protegido bajo palos por una espectacular Marisol Carratú (11 paradas en el primer acto). El ataque empezó a carburar con Arcos y Santiago como referentes y aunque las cántabras buscaban de manera incesante a Almeida en el pivote, el alirón local (del 8-8 al 14-8 en la primera parte) ya fue insalvable.

Los primeros minutos del partido estuvieron marcados por los errores y las imprecisiones. Los dos equipos empezaron nerviosos pero el Pereda conseguía sacar rédito dirigidas por Aida Brull.  El 1-3 fue la máxima renta visitante y gracias a Carratú en portería y un poco más de atino ante Sol Ceballos, la guardameta visitante, el partido se igualó con gol de Arcos (3-3). Lorena Pérez fallaba dos lanzamientos casi consecutivos y dejaba paso a Morais. También Lima se iba al banquillo y entraba Rajnohová y entre el duelo de porteras empezó a surgir Paula Arcos para marcar el camino guardés. Hubo tiempo muerto de Santiago Abascal en el 16:14 con el 7-6 pero a pesar de que el Pereda quería impregnar su ritmo al partido y explotar a Almeida en el pivote el Guardés con Arcos y Santiago como referentes empezó a encontrarse más cómodo.

Quiso Prades detener el partido en el 21:13 para reorganizar defensa, sobreponerse a los minutos en inferioridad y asentar aquello que estaba funcionando mejor. Las rotaciones iban alternando los minutos de protagonismo para las locales, Morais anotó (12-8) y Pérez consiguió desquitarse (13-8). El Guardés empezaba a ir como un tiro y el 8-8 dejó paso a un 14-8 con Carratú acumulando paradas (11 en el primer tiempo) y consiguiendo que el trabajo de sus compañeras en ataque cobrase más peso. El Pereda, incluso con las ideas claras y sabiendo cómo poner en apuros al Guardés, intentó cambiar su defensa para mantenerse en el partido pero sin éxito. Al descanso, la renta ya era de siete goles.

La tónica durante los siguientes treinta minutos fue similar. Hubo reparto de minutos entre las locales, Sempere en portería, Descalzo entró al pivote para dar descanso a una Carla Gómez que está doblando esfuerzos y Barbosa también se dejó ver en el extremo izquierdo. Hubo buenos detalles en ambos equipos, pero los del Pereda, que seguía intentando dar con la tecla guardesa, fueron eclipsados por más paradas, más lanzamientos bonitos de Pérez, Arcos, Santiago, Buforn, Lima… y la defensa cortocircuitando las ideas visitantes. Del 20-13 se pasó al 26-13 y no hubo mucha más historia hasta el 33-19 a pesar de que las de Santi Abascal se vaciaron sobre la pista.

CRÓNICA: NURIA LAGO