El inspector del IES A Sangriña impide al centro ofertar una materia alternativa a la religión

La CIG-Enseñanza denuncia que en el IES de A Sangriña la inspección educativa pretende obligar, de manera indirecta, a que un grupo de alumnado de Bachillerato tenga que cursar religión.

El Decreto 86/2015, del 25 de junio, por lo que se establece el currículo de la educación secundaria obligatoria y del Bachillerato recoge la posibilidad de que los centros oferten materias de libre configuración. De acuerdo con esto y como el resto de los centros, el IES de la Sangriña ofertó la materia de Técnicas de disertación y debate. Mas el inspector del centro negó la autorización reiteradamente, a pesar de que la materia cuenta con 16 alumnos inscritos desde el mes de junio y de que se le hizo saber que la denegación de la autorización de la materia se traduce en la práctica en el deber, para el alumnado, de tener que cursar religión.

La CIG-Enseñanza denuncia esta situación, pues significa obligar al alumnado afectado a cursar religión, y el centro a rehacer los horarios ya confeccionados de acuerdo con la oferta y las matrículas realizadas. La CIG-Enseñanza exigirá ante la Jefatura Territorial que se acepte la materia ofertada por el centro, de acuerdo con lo expresado por el Inspector Jefe en reunión mantenida con los directores y directoras en el pasado mes de junio (que se atenderían las propuestas de los centros) y con el que recoge el Decreto anterior.

La CIG-Enseñanza denuncia también que la Jefatura territorial de Educación de Pontevedra sigue un año más la incumplir a Orden del 12 de agosto del 2010 por lo que se establece el número de unidades y puestos de trabajo docentes en educación infantil, primaria y educación especial.

Es el caso del CPI Suárez Marquier de O Rosal y el CEIP de Barrantes en Tomiño que siguen sin contar con todo el profesorado que le corresponde por catálogo. Para la CIG-Enseñanza es inadmisible que la Jefatura territorial actúe de este modo, incumpliendo la legislación vigente y poniendo en entredicho el trabajo de los centros.

La CIG-Enseñanza volvió a reclamar estas plazas en el proceso de negociación de este curso, sin que la Jefatura Territorial atendiera esta legítima demanda de los centros. Por este motivo a CIG-Enseñanza llegó presentar un recurso por el incumplimiento de la Orden de Catálogos que está pendiente de resolución, después de que en junio recibiéramos una sentencia que nos reconoce la legitimidad a presentar recurso por el incumplimiento de esta orden.