ALFREDO // David Morales y su tío Lino Martínez

El deporte en general se ha visto afectado por la pandemia ocasionada por el Covid 19. Los estadios y los pabellones están vacíos. No hay aficionados animando a su equipo. A los deportistas les falta el calor de la gente en las gradas gritando su nombre y eso, perjudica, y mucho, en el ánimo del deportista.

Uno de los deportes más perjudicados por la pandemia ha sido el judo. La naturaleza de este arte marcial de origen japonés hace que sea más difícil la vuelta debido al continuo contacto para su práctica. Eso lo saben bien en el Judo Club Tudense, que en un año han perdido casi el 100% de sus alumnos. “Antes de la pandemia teníamos cerca de 200 licencias, a día de hoy tenemos tan sólo 12. Tampoco tenemos deportes escolares, que es con lo que nos movíamos un poco. Si esto sigue así, tenemos que tirar la toalla”, asegura David Morais, entrenador del club.

Él comenzó con tan sólo cuatro años en el mundo del judo. Su tío, Lino Martínez, Campeón del Mundo de WIBK en noviembre de 2017, le metió el gusanillo en el cuerpo, y, ahora, con 27, además de estar al frente del club tudense, es entrenador, monitor, maestro nacional de judo y de defensa personal, dio clases de defensa personal para la GNR en Valença y cursos para la Policía en España.

A pesar de que la Xunta permite hacer deporte en instalaciones deportivas, para David el problema es la incertidumbre. “No sabes si vas a poder trabajar o no, porque como abren y cierran continuamente no podemos entrenar con un plan específico para que los alumnos evolucionen. Éste es un deporte de progresión, no sólo de un día. Si el alumno no lleva un entrenamiento continuo y con distintas personas, pierde el feeling de la competición”, explica.

El Judo Club Tudense tiene su sede en un local de 60 m2 del centro interfederado de remo cedido por el Concello de Tui, al cual están agradecidos. La actividad es muy segura. El club tiene en marcha el protocolo de seguridad establecido por Sanidade, como la toma de temperatura al entrar, hidrogel para las manos o la distancia de seguridad, entre otros.

“Para nosotros el deporte es parte de la solución. Los niños que dejaron de hacer deportes padecen obesidad, sedentarismo y no tiene ganas de hacer nada. Con el deporte, los pequeños desconectaban de los estudios o de los videojuegos”, indica Lino Martínez, uno de los mejores deportistas de Tui y apasionado del judo.

El Campeón del Mundo de WIBK lleva un año sin competir. La última vez que lo hizo fue en el Campeonato de Portugal, donde logró la medalla de plata. La pandemia ha frenado en seco todos los campeonatos y los entrenamientos y eso “nos perjudica físicamente y psicológicamente. Es muy importante para nosotros entrenar con otras personas, porque no todos hacen la misma técnica ni los agarres son los mismos“, apunta el tudense, quien espera que se reanuden las competiciones para disfrutar de un deporte “que une a la gente y hace amigos”.

Pero de nada sirve poder ir a competir si no hay patrocinadores. “Quiero dar las gracias a las empresas que están ahí, que me patrocinan a pesar de la crisis en la que estamos. Sería imposible ir a un campeonato sin su ayuda, porque al ser un deporte minoritario, las ayudas por parte de las instituciones son muy escasas y los gastos son muy elevados”, afirma esperanzado a una pronta reanudación de las competiciones.

Por otro lado, el pasado verano, para motivar a los deportistas, la Federación Española de Judo realizó unos exámenes de cinturón negro de forma individual y diferentes. “Grabamos un vídeo y se lo enviamos a la Federación. Lino logró el Segundo DAN y el Judo Club Tudense consiguió cuatro Primeros DANES y cuatro Segundos DANES”, comenta David.

El campeón del mundo de WIBK, Lino Martínez, con el diploma de Segundo Dan en la mano