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El Mecalia Atlético Guardés encajó la primera derrota de la temporada en Elche. Una mala primera mitad, condicionada por las pérdidas de balón y por la poderosa defensa local -además de su portera Nicole Morales- lastraron a un conjunto miñoto, que tan solo llevaba tres goles a los 20 minutos de partido.

Y es que un devastador parcial de 12-2 dejó en anécdota el gol inicial de Paula Arcos, muy controlada en su vuelta a casa. El Elche cimentó su superioridad en el área propia, con la fortaleza de Tchaptchet y Zhukova en el centro del 6:0 y una inspiradísima Nicole Morales bajo los palos. La portera del conjunto ilicitano rozó el 50% de efectividad en una nueva demostración de que, en este juego, si la defensa funciona, la portería produce.

Poco a poco, las locales fueron cogiendo vuelo en el marcador. Eso agudizó las prisas y la precipitación de las pupilas de Prades, que comenzaron a ceder pérdidas de balón. De este modo, el equipo de Joaquín Rocamora se instaló en torno a los nueve tantos de ventaja, renta que se llevó al descanso (16-7).

El Guardés había mejorado al final del primer acto y trató de prolongar la sensación al inicio del segundo. Y tuvo su opción. Porque una doble exclusión de Ivet Musons, combinada con otra de Lysa Tchaptchet le permitió jugar en superioridad numérica varios minutos. Pero ni así. El Mecalia amenazó con acercarse y por momentos lo logró, pero de nuevo Nicole Morales se cruzó en su camino para mantener la renta estabilizada en torno a los ocho o nueve goles de diferencia.

Pero el equipo de Prades nunca baja los brazos. Sus pupilas siguieron batallando sin descanso, recortando diferencias en el marcador a base de una neta mejoría defensiva, de las paradas de Míriam Sempere y de los riesgos en los ataques con siete jugadoras. Un tanto de María Sancha puso a cuatro goles al Guardés a falta de otros tantos minutos (22-18). Pero era la tarde de Nicole Morales. La MVP de la segunda jornada de la Liga Guerreras Iberdrola volvió a brillar con luz propia en la tercera para quedarse muy cerca del 50% de efectividad e impedir cualquier atisbo de remontada del Guardés, que encaja su primera derrota liguera.