El monte de Chandebrito se recupera de la tragedia
ALFREDO // Víctor Manuel Vidal, presidente de la Comunidad de Montes y de Vecinos en el monte de Chandebrito

“Si volviera a pasar algo así, de aquí no se mueve nadie y eso te lo dice del primero al último de los vecinos”. Así de contundente se muestra uno de los vecinos de Chandebrito tras lo ocurrido el pasado 15 de octubre, que se tiñó de luto al paso del devastador incendio que ese fatídico día se llevó por delante la vida de dos de sus conciudadanas, Ángela Otero y Maximina Iglesias, así como el 99,9% de sus montes, 460 hectáreas, (224 de monte comunal y 236 hectáreas de propiedades privadas).

La secuencia de imágenes quedaron grabadas en la memoria de las gentes de esta parroquia de Nigrán de unos 500 habitantes. “No me lo puedo sacar de la cabeza. A veces cuando lo piensas tienes pesadillas. Lo pasamos fatal”, señala María Piñeiro, vecina de As Pereiras quien recuerda ese día como el fin del mundo. Tiene dos hijos de 10 y 12 años y ese domingo cada uno estaba en una zona distinta de la parroquia. “Bajé por el medio del fuego para encontrarme con ellos”, señala. “La niña cada vez que ve un poco de humo ya quiere irse de Chandebrito. Piensa que va a ser lo mismo otra vez.

El monte se regenera con el monte

Pero el tesón de sus gentes logró que el monte vuelva a tener vida. “De las 224 hectáreas de monte comunal que se han quemado, unas 200 eran de monte arbolado, en total, más de un millón de árboles, mayoritariamente pinos, y en menor medida, eucaliptos y frondosas, que ahora estamos regenerando gracias a que tenemos vendidas casi el 100 % de la madera y que nos van a portar unos 200.000 euros”, afirma Víctor Manuel Vidal, presidente de la Comunidad de Montes y de Vecinos.

Gracias a ese dinero se están retirando lodos, rehabilitando fuentes, se ha comprado hierba seca para alimentar el ganado y paja para encamarlo. Al mismo tiempo, están regenerando, con la ayuda de colegios y voluntarios, esas zonas quemadas con 10.000 frondosas, pinos y en menor medida eucaliptos. Los pastos de Chandebrito ya se han recuperado y el monte luce un manto verde propio de esta estación del año.

Ese dinero se extenderá a lo largo de unos 15 años que será cuando las plantaciones de eucalipto proporcionarán los primeros beneficios,” indica Vidal. “Durante todo ese tiempo, tenemos que cuidar el monte, limpiarlo y sanearlo para que esto no vuelva a pasar”. Será un trabajo largo y duro, pero el esfuerzo de sus vecinos dará sus frutos.

Rehabilitación de casas

En tan sólo una hora las llamas lo arrasaron todo, incluida la casa de Noemí Fialho y de su madre, María Victoria Figueroa, dos vecinas del barrio de Pracíns que tuvieron que escapar con lo puesto. “Ya no estamos en shock, pero lo que ha pasado no lo vamos a olvidar nunca», aseguró Noemí. La asociación de vecinos y de montes organizó diferentes actos benéficos que aportaron más de 9.000 euros para rehabilitar la casa de sus vecinas.

Al mismo tiempo, una empresa de ascensores de Navarra, Orona, donó más de 4.600 euros para la causa gracias a su fondo social. Por otra parte, el Concello de Nigrán, a través de la obra social de La Caixa, acaba de entregar a la familia 10.000 euros. Noemí y su madre María están viviendo en una casa cedida por un vecino que próximamente tendrán que abandonar.

Barrera de contención

La Xunta de Galicia autorizó a la comunidad de montes a que actuara en el Monte do Castro para que las grandes rocas que se sitúan en su cima, y que quedaron al descubierto tras el voraz incendio, no se desprendieran sobre las 14 viviendas emplazadas a sus pies. “Pedimos un estudio al departamento de minas de la Universidad de Vigo, que después de realizar un examen determinó que no había peligro, ya que el fuego pasó tan rápido que no dañó las rocas y no se las veía tocadas,” explicó el presidente de la entidad.

Ahora, a modo de precaución, la Xunta abordó un proyecto de la instalación de una valla perimetral de 100 metros de longitud por 3 de alto que se instalará próximamente para evitar males mayores. “Es una red que va pivotada, de acero trenzado con tirantes que lo que hacen es que si algún día hubiese un desprendimiento la barrera pararía la roca”, finalizó Vidal.

El monte de Chandebrito se recupera de la tragedia
ALFREDO // Vecinos de As Pereiras en la fuente homenaje a las vecinas de Chandebrito, Ángela Otero y Maximina Iglesias, fallecidas en el incendio