CEDIDA

Esta mañana, la práctica totalidad del personal de Correos de la unidad de Val Miñor, que presta servicio a Baiona, Gondomar, Nigrán y Oia, se concentró delante de la unidad para protestar por el recorte qué la empresa pretende poner en marcha en esa unidad a partir de mañana, día 29 de diciembre.

Según el sindicato CGT, “el personal protesta tras el anuncio de Correos de profundos cambios organizativos en esa unidad con la eliminación de varias zonas de reparto que pasarán a integrarse en otras más amplias. El personal denuncia graves problemas organizativos y critica que, además, este cambio se lleve a cabo en plena campaña de la paquetería de la Navidad, en el momento de más trabajo del año”.

Desde la CGT aseguran que este cambio, “improvisado y sin estudios ni negociación previa con el personal, lleva a una menor estabilidad en el reparto, pues ya no estarán los puestos de trabajo asociados a una zona concreta de reparto, lo que elimina la estabilidad y la calidad en el reparto que supone que cada zona tenga una persona fija”.

Esto -dicen- empeora la calidad en el reparto y lleva a una pérdida de efectivos a medio plazo, “pues Correos ya no tendrá que cubrir esas plazas, por ejemplo, ante una jubilación o una ausencia prolongada del cartero oficial”.

El personal pide que se mantenga el sistema actual “un barrio, un cartero” pues es “esa relación estable y de conocimiento mutuo lo que eleva la calidad en el servicio postal”. En especial en lugares como los Concellos de Baiona, Nigrán, Gondomar y Oia, donde una gran parte del reparto se hace por zonas rurales, con muchas dificultades de orientación y donde es necesario el conocimiento de la zona por parte del personal de reparto para la correcta prestación del servicio postal diario.

Este nuevo sistema perjudicará muy previsiblemente al vecindario, y aumentará los retrasos y las incidencias en el reparto”, afirman desde la CGT y critican que esta puesta en marcha se lleve a cabo sin hacer “un estudio asociado de riesgos laborales por la modificación improvisada de las cargas de trabajo y de la longitud de las zonas de reparto, y sin dar una información previa a la representación del personal”.

Desde este sindicato quieren calificar este cambio organizativo como “improvisación” y “chapuza”, y lamentan que estas villas sirvan como “laboratorios de experimentos, en el peor momento del año, donde existe una enorme presión sobre el personal por el reparto de la paquetería de la Navidad”.

“Desde la CGT nos hemos dirigido a Correos para que paralice este experimento hasta que se analicen correctamente los pormenores de los cambios en cada localidad”, finalizan.