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El grupo municipal del PP de Tomiño ha mostrado su preocupación ante la implantación del nuevo modelo de recogida de residuos impulsado por el gobierno local, alertando de que podría derivar en nuevas subidas de la tasa de basura debido a su elevado coste. Los populares aseguran que el sistema genera “dudas e problemas evidentes” y cuestionan su viabilidad a medio plazo.

Tras analizar la propuesta presentada por el ejecutivo municipal, el PP lamenta que se destinen 1,2 millones de euros procedentes de la Deputación a este proyecto, en lugar de a otras necesidades prioritarias como el saneamiento. Además, advierten de que, una vez se agote esta financiación extraordinaria, el Concello tendrá que asumir los costes del servicio, «o que podría traducirse nun aumento do imposto para a cidadanía».

La portavoz municipal, Mónica Otero, recordó que en los últimos años la tasa de basura ya ha experimentado un notable incremento y señaló que “o goberno local xa triplicou a taxa do lixo, pasando de 40 a 120 euros nestes anos”, advirtiendo de que el nuevo modelo podría agravar esta situación.

Desde el PP defienden la importancia de avanzar en reciclaje y sostenibilidad, pero cuestionan el planteamiento del gobierno local, al considerar que el sistema «implicará maiores gastos derivados da recollida, o mantemento de contedores, a xestión tecnolóxica e o control de residuos». En este sentido, sostienen que “todo apunta a que os veciños terán que implicarse máis e tamén pagar máis no tema dos residuos”.

Entre las críticas, también destacan posibles problemas en la identificación de usuarios en zonas urbanas, donde el depósito de residuos se realizará mediante tarjetas. Los populares advierten de que este sistema podría derivar en “unha especie de caza de bruxas” para detectar a quienes no reciclen correctamente.

En cuanto al rural, el grupo municipal considera que el modelo vuelve a perjudicar a las parroquias, ya que las viviendas deberán almacenar los residuos durante periodos prolongados antes de su recogida, que en algunos casos podría realizarse mensualmente. Una situación que, según denuncian, supone un agravio comparativo respecto a los núcleos urbanos.

El PP concluye reclamando al gobierno local una revisión del modelo propuesto, apostando por soluciones que garanticen la sostenibilidad sin incrementar la carga económica sobre los vecinos ni generar desigualdades entre el casco urbano y el rural.