El Partido Popular de Tui quiere dejar claro, de forma rotunda y sin matices, que las declaraciones públicas del señor Cabaleiro sobre un supuesto acuerdo previo para la aprobación o abstención en la votación de los presupuestos municipales de 2025 «son falsas, oportunistas e impropias de un cargo institucional«. El grupo municipal popular acusa al alcalde de «faltar a la verdad al afirmar tal acuerdo».

El alcalde pretende desviar la atención culpando a los demás de lo que es solo responsabilidad suya: la de presentar unos presupuestos sin hablar con nadie y pedirnos un cheque en blanco para tapar su incapacidad negociadora”, señaló el portavoz municipal, Nico Montes.

Desde el PP recuerdan que el rechazo a los presupuestos responde a una análisis responsable de un documento que, a mitad de año, «llega tarde, mal y sin consenso». “Votamos en contra porque estos presupuestos están elaborados de espaldas a la corporación, sin rigor, sin control del gasto y ajenos a la realidad que precisa nuestra ciudad”, añade Montes.

El grupo popular lamenta que el alcalde insista en utilizar el «victimismo como estrategia política«, culpando a la oposición del «bloqueo cuando la única responsabilidad de buscar acuerdos es de quien gobierna». “Si no es capaz de pactar ni con su socio preferente, y lo insulta en el pleno, ¿Qué pretende? ¿Que el PP le regale la aprobación como premio a su prepotencia?”.

El PP también denuncia que este supuesto presupuesto “prioritario” llegue con medio año de retraso. “Hablan de progreso, pero el único que crece es el gasto corriente, mientras las ayudas reales al vecindario siguen estancadas. Eso sí, la propaganda institucional y los contratos a dedo siguen blindados”, critican.

Nico Montes concluye con rotundidad: «El PP no va a avalar unos presupuestos que solo sirven para seguir gastando sin control. Si el señor Cabaleiro quiere gobernar, que empiece por negociar, por decir la verdad y por dejar de actuar cómo si tuviera la mayoría absoluta. La realidad de Tui es otra, y no acepta ya más el teatrillo ni la constante amenaza de la moción de censura».