El gobierno de Nigrán iniciará en el próximo pleno ordinario de 22 de febrero los trámites de hermanamiento con el coruñés de Valdoviño con el objetivo de promover y fomentar la cultura surfera que comparten desde el origen de este deporte en Galicia en los años 70.

Ambos regidores, Juan González (Nigrán) y Alberto González (Valdoviño) abordaran ya la cuestión en la presentación del Oceano Surf Museo de Valdoviño en la playa de Patos en el 2018 y, posteriormente, el alcalde de Nigrán se desplaza hasta allí. Sería el primer hermanamiento para Nigrán y cuenta ya con el apoyo de la Federación Gallega de Surf y la Asociación de Escuelas de Surf de Patos. El municipio trabaja paralelamente con el hermanamiento de Castinheira de Pera, en Portugal, localidad del centro luso que también sufrió duramente la ola de fuegos de 2017.

Os dous concellos desexamos fomentar a cultura surfista común e promover os valores que conleva. Sería o primeiro irmandamento para Nigrán e unha fórmula excelente para manter e formalizar ese vínculo que xa nos une dende os anos 70”, reflexiona el regidor nigránés, quien confirmó con su homólogo la intención de que ellos lleven la cuestión al pleno de marzo.

La cultura del deporte sobre las olas está cada vez más arraigada entre la ciudadanía y conlleva una manera de vida ecológica, sana y sostenible. El surf además supone para Nigrán un importante revulsivo económico, el barrio de Patos en Panxón, con las playas de A Cansadoura, O Pico de Patos y el propio arenal de Patos, son el espacio de una gran cantidad de escuelas de surf y, paralelamente, de negocios de hostelería y tiendas temáticas. Además, en los dos municipios suponen un atractivo turístico durante todo el año, especialmente en invierno, cuando los bañistas desaparecen.

Justo durante esos meses se celebran campeonatos locales, autonómicos, nacionales e internacionales ya reconocidos y que refuerzan esa imagen de municipios sanos, saludables, ecológicos y donde la naturaleza es la protagonista.

En Valdoviño, el propio Oceano Surf Museo, único de España dedicado a este deporte, recoge documentalmente (mediante fotos y vídeos cedidos) a los surferos pioneros en Galicia, que comenzaron en la playa de Patos atraídos por el aspecto natural y salvaje de este arenal y que poco después también llegaron al en torno de Ferrol.

Historia del surf en Nigrán

Los amigos vigueses Nicolás Pita, Ángeles Vega y los hermanos Montenegro (Nacho y Víctor) fueron los primeros surferos en Galicia y comenzaron su camino en la playa de Patos a mediados de los años 60, cuando el común de los mortales desconocía por completo la existencia del surf.

Tras fabricar sus primeras tablas con poco éxito, en 1969 viajaron en coche hasta Biarritz para comprar una que se irían turnando hasta 1972, cuando Ángeles compra otra en Asturias por 8.300 pesetas (su sueldo mensual). Sin embargo, un hecho trascendente para ellos fue la llegada fortuita de tres australianos a Patos en 1974, los ‘australian people’ que le trasmitieron las enseñanzas básicas que les permitieron evolucionar como surfero y ampliar su perspectiva de este deporte (hay recordar que en Patos existía un camping en el que, de vez en cuando, llegaban extranjeros que practicaban surf y que contribuyeron su expansión).

Pero si algún nombre está vinculado al inicio del surf en Galicia es la familia Irisarri. Sietes de los 14 hermanos de esta familia viguesa se iniciaron en el surf en 1975 en la Playa de Patos, donde hasta entonces estaban solos Nicolás Pita, Ángeles Vega y los hermanos Montenegro. Los Irisarri eran todos unos apaisados deportistas y hasta entonces practicaban pesca submarina, camino por lo que se interesaron después por el surf y su cultura y valores asociados.

Entre ellos, tal y como relata Jesús Busto, presidente del Oceano Surf Museo de Valdoviño, “su figura eres trascendental en la historia del surf gallego, además de por haber sido el impulsor principal del Pantín Classic, es porque a principios de los 80 se constituyó como el nexo de unión entre las tres áreas principales del surf gallego: Vigo, A Coruña y Ferrol”.

A los 26 años, por cuestiones laborales debidas a su formación como ingeniero naval, Vicente se mudó a Ferrol, donde coincide con Carlos Bremón, surfero también pionero en el norte gallego. “Su carácter abierto y dialogante no sólo ayudó a disminuir la rivalidad entre las tres zonas costeras, sino que ha permitido que a lo ancho de los años se hayan tendido fuertes lazos de unión entre las distintas comunidades surfistas gallegas”, relata Busto.

Los viajes de los hermanos Irisarri, como los desplazamientos laborales a Sudáfrica de José a finales de los 70, permitieron la llegada a Patos de las mejores tablas del momento o trajes de neopreno que en España eran muy difíciles de alcanzar (hasta entonces practicaban surf en bañador, y a los 7 minutos en el agua perdían la sensibilidad). Atrás quedaban años de ingenios para, de manera artesanal, alcanzar todo lo necesario para practicar esta disciplina.

A partir de 1986 el surf ya se populariza en Patos y la apertura de la primera tienda especializada en Vigo en 1990, Novalbos, consolida por completo este deporte en la comarca y, especialmente, en Nigrán con la playa de Patos.

Os lazos entre ambos municipios son evidentes dende o punto de vista cultural e humano, agora só se trataría de formalizalos e impulsalos a través das institucións a través dun irmandamento”, concluye el alcalde de Nigrán al respeto.