CEDIDA

Con una pancarta gigante con el lema ‘Open the border’ en medio del puente de la Amizade entre Tomiño y Vila Nova de Cerveira. Así decidieron hoy alcaldes y alcaldesas del territorio del Miño (de 26 ayuntamientos) llamar la atención sobre el daño económico que está sufriendo el territorio miñoto, tanto empresas como personas trabajadoras de una y otra parte, por el cierre de la frontera con Portugal.

El vicedirector del AECT Río Miño Uxío Benítez destacó que se trata de un grito de ayuda tanto a las autoridades gallegas, estatales cómo europeas para abrir todos los pasos de la frontera, y también para que se inyecten ayudas económicas que palien el daño hecho en la economía de la zona por la decisión de los estados español y portugués. “O mal xa está feito ábranse agora os pasos ou dentro dun mes. Non nos fixeron caso nas nosas reivindicacións e agora queremos que nos teña en conta e se nos compense polas perdas”, afirmó el nacionalista.

Benítez puso cifras y recordó que las personas trabajadoras están gastando una media de 200 y 300 euros mensuales en combustible en los rodeos para pasar por el único paso abierto 24 horas (Tui-Valença). También destacó que, según el estudio de impacto elaborado por la UVigo (presentado el pasado viernes), la hostelería de la zona del Miño está perdiendo un 19% de facturación por el ‘efecto fronteira’ a mayores del que perdería por la pandemia cualquier negocio en otra ubicación, igual que el comercio tiene un 12% más de pérdidas por estar en la ribera del Miño.

El mandatario destacó que en estos momentos está abierto el debate del cuadro comunitario de los fondos transfronterizos del POCTEP 2021-2027, por lo que, lo que hace falta é compensar ao territorio polo perxuizo económico de decisións políticas dos Estados”. “Este é un momento axeitado, hai que habilitar partidas específicas para territorios directamente de fronteira nos que o perxuizo económico foi maior, garantindo que os fondos se destinan ás zonas de raia e non se deturpen”, dijo, criticando que en estos momentos casi toda Galicia y todo Portugal menos la zona de Lisboa tenga derecho a acceder a esos fondos a pesar de no estar en la ‘raia’.

Por su parte, la alcaldesa de Tomiño, Sandra González, censuró la negativa de poner controles en los pasos entre ambos países para hacer efectivo el control sanitario. Recordó que eso obliga a las personas trabajadoras, más de 6.000 que se mueven en la raya del Miño, a utilizar un punto que funciona como embudo que es el puente internacional de Tui-Valença. “Persoas con salarios que nesta zona non son moi altos ven incrementados os seus gastos e o tempo dedicado ao desprazamento, co que implica na conciliación”, dijo.

También subrayó que resulta “lamentable” esta situación porque “este erro” ya se cometió el año pasado durante el anterior cierre de fronteras. “Estamos convencidos de que é unha cuestión efectista, porque a xente que ten que pasar segue a pasar igual. O que hai que facer é poñer controis nas cinco pontes internacionais, é moi fácil”, insistió, añadiendo que en este caso lo que hicieron es dividir un territorio. “É como se nos quitasen a metade do territorio, a metade dos clientes, a metade dos empresarios, a metade dos traballadores… Ao pechalo, que se nos compense. Os fondos transfronteirizos teñen que compensar aos territorios de fronteira, non poden ser para todo. E iso tense que facer efectivo no próximo cadro comunitarios”, finalizó.

Desde el AECT se anunció la creación de un registro de personas afectadas por el cierre de la frontera que se gestionará a través del Agrupamiento y de todos los ayuntamientos implicados en una oficina conjunta con el fin de proceder a la tramitación de posibles indemnizaciones. Asimismo, se presentará una moción tipo en los 26 ayuntamientos para tener la aprobación y reivindicar ante todas las instituciones tanto la apertura inmediata de los pasos como las compensaciones económicas por el cierre.

En la protesta de hoy participaron alcaldes y alcaldesas y otros representantes de los ayuntamientos de una y otra parte del río: A Guarda, O Rosal, Tomiño, Tui, Salceda de Caselas, Salvaterra, As Neves, Arbo, Caminha, Vila Nova de Cerveira, Valença, Paredes de Coura, Monçao y Melgaço. En esta ocasión no fue posible desarrollar el acto simbólico de manera conjunta por impedimento expreso de la GNR y de la Guardia Civil, que no autorizaron a la comitiva gallega y a la portuguesa a juntarse en medio del puente, cada parte escenificó la queja de su lado. “Esta ponte chámase da Amizade, moi simbólico, pero agora esa amizade está rota non por vontade dos seus veciños e veciñas, senón das autoridades”, criticó la alcaldesa de Tomiño.