Ana Belén Giráldez, terapeuta emocional

Ana Belén Giráldez, terapeuta emocional de tierras tomiñesas, nos habló en anteriores entrevistas de consejos y técnicas para ir sobrellevando nuestras emociones y el proceso de ellas.

Hoy nos va hablar de la época del año en la que estamos, el verano, «que es una estación muy importante para nuestras emociones y estados de ánimo».

Ana, la estación en la que estamos, ¿En que nos puede ayudar?.

El verano, sin mayor duda alguna, es la mejor época para nuestras emociones, para tener ganas de hacer las cosas, de emprender y poner en práctica nuestros objetivos. En verano tenemos más luz solar, los días son más largos y nos da tiempo organizar más cosas.

Además, nuestro cuerpo se siente más activo, se mueve más, hacemos más deporte, estamos más activados, aunque a veces las altas temperaturas también non pueden crear agobio y traer consecuencias de agotamiento

¿Cómo le afecta para bien a nuestras emociones?

Sólo por hacer buen tiempo ya nos apetece salir de casa y quedar con gente. Se hace más reuniones de amigos, familiares, las típicas churrascadas a los fines de semana o las quedadas a los furanchos, además, estamos más en contacto con la naturaleza, el río, la playa y hacemos excursiones, sin olvidarnos de los conciertos de música, en los que sacamos nuestra parte más expresiva, el poder cantar y gritar esas canciones que nos hacen reflejar a través de sus letras que nos dicen algo.

¿Se renuevan sólo nuestras emociones?

No, hay más cosas, el 50 por ciento de nuestro sistema neurológico se transforma y actúa de otra manera, y los músculos de nuestro cuerpo también .

Explícanos mejor eso

Muy fácil, al hacer más actividad como el salir de casa, nos despeja una parte con la que podemos mejorar el insomnio, cuanto más cansados vayamos para cama, es cuando dormidos mejor, nuestro subconsciente activa ese cansancio en el organismo y el sueño es más eficaz y el descanso también.

No nos podemos olvidar de los músculos, ya que al hacer más deporte porque salimos a caminar más a menudo, tanto sea a la playa, al monte, al río, andar en bici o nadar, los ejercitamos más y dejan de estar tan rígidos.

Al apetito también le afecta, porque gastamos más energía y el cuerpo necesita más alimento, y sobre todo, mucha hidratación. Y no olvidarse de las pieles que sufren bastante, hay que cuidarlas mucho, y no exponerse mucho al sol.

¿Cuáles son las cosas que nos puede dar mucha satisfacción emocional?.

Las vacaciones de verano son lo más deseado por todos. Poder llegar a esa fecha sin cargas laborables, romper con la rutina, organizar ese destino de viaje con ganas de conocer nuevos lugares y gente nueva, nos activa el cerebro y no hay tantos bajones emocionales, porque estamos centrados en vivir nuevas experiencias que sólo por eso los pensamientos negativos son más difícil que florezcan.

Para la gente que no tenemos vacaciones, pues podemos pensar en organizar otro tipo de cosas, como por ejemplo, conocer sitios más cercanos, o en el tiempo libre que tengamos hacer algo en casa como actividades, desconexión, leer un libro, invitar a los amigos a una churrascada, etc.

Ademas del bien estar emocional, ¿Qué más podemos notar?.

En nuestra autoestima y valoración personal, ya vemos las cosas con otra actitud, las ganas de hacer cosas son constantes, eso ya nos da más ganas de hablar y expresarnos más libremente. Yo recomiendo hacer muchas fotos en verano de actividades, lugares, de gente cercana que estuvo en este verano, y cuando en otras épocas del año lo echamos de menos, al ver esa fotos nos hará recordar y activarnos positivamente .

Todas las estaciones del año tienen su encanto, pero en verano a causa del buen tiempo, de noche podemos observar el cielo despejado y las estrellas; en fin, que no tiene precio, y eso relaja muchísimo, además, disfrutar del amanecer y atardecer es un regalo que la propia naturaleza nos ofrece y a veces no lo valoramos.