ALFREDO

La música, la emoción y el recuerdo se dieron la mano en Praia América durante el homenaje celebrado en memoria de Susi Seoane, trabajadora del Concello de Nigrán y referente en la lucha contra la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), cuando se cumplen seis meses de su fallecimiento, ocurrido el pasado mes de enero.

El acto, organizado por su familia con la colaboración de la Comisión de Festas de Praia América y La Banda de Ayer, reunió a vecinos, amigos y representantes del movimiento asociativo en un escenario cargado de simbolismo para recordar a quien dejó una profunda huella, tanto en el ámbito profesional como en el personal.

Durante el homenaje subieron al escenario Mati Álvarez, presidenta de la Asociación Grupo Compostela de Afectados de ELA; Toby Seoane, hermano de Susi y tesorero de la entidad; Carmen Seoane, sobrina de la homenajeada; y Evaristo Balch, presidente de la Comisión de Festas da Virxe do Carme 2026 de Praia América.

Uno de los momentos más emotivos fue la lectura del manifiesto por parte de Mati Álvarez, quien recordó la implicación de Susi en la asociación y su papel como una de las peregrinas que participaron en el Camino de Santiago organizado para personas afectadas por la enfermedad. «Susi fue una trabajadora incansable y un ejemplo de lucha por dar visibilidad a la ELA allá por donde pasaba. En el Camino transmitía una alegría fuera de lo común y nos enseñaba que había que seguir adelante con humor, valentía y constancia».

La presidenta de la asociación destacó también el profundo vínculo que Susi mantenía con Nigrán, municipio en el que desarrolló buena parte de su vida profesional. «Siempre decía que este ayuntamiento y su buena gente le daban vida. Aunque era viguesa, llevaba Nigrán en el corazón y se sentía una vecina más».

Susi Seoane tuvo que abandonar su puesto en el Concello de Nigrán en 2021, cuando la enfermedad ya no le permitió continuar desempeñando sus funciones. Durante 22 años ejerció como agente de Empleo y Desarrollo Local, dejando una imagen de profesionalidad, cercanía y compromiso con el desarrollo del municipio.

El manifiesto también quiso poner en valor la fortaleza con la que afrontó la enfermedad y el legado que dejó a quienes compartieron con ella los últimos años. «No quiero que me recordéis en mis últimos días. Quiero que penséis en la alegría de los Caminos, en los buenos momentos y en la ilusión con la que viví cada etapa», evocó la lectura, recreando el mensaje que Susi transmitía a sus compañeros.

La música ocupó un lugar central en el homenaje, una de las grandes pasiones de la homenajeada y un vínculo muy especial con su familia. Desde el escenario se recordó la influencia que ejerció tanto sobre su hermano Toby como sobre su sobrina Carmen, antes de que se proyectara en la pantalla una de sus canciones favoritas como tributo a su memoria.

El acto concluyó con un mensaje de esperanza y reivindicación dirigido a toda la sociedad para continuar impulsando la investigación y la atención a las personas afectadas por la ELA.