La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Infraestruturas e Movilidade, acaba de finalizar las obras de refuerzo de la seguridad viaria en la carretera autonómica PO-552, en el trecho entre Tui y Tomiño, consistentes en la eliminación de sus tramos de concentración de accidentes gracias a una inversión, incluyendo las expropiaciones y los servicios afectados, de 660.000€.

Por este motivo, el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Luis López, realizó esta mañana una visita de supervisión en los tres puntos de la actuación en la compañía de los alcaldes de Tui y Tomiño, Enrique Cabaleiro y Sandra González, respectivamente.

El representante autonómico puso en valor la importancia de este proyecto, “xa que nos permite seguir avanzando na estratexia da Xunta de eliminar no prazo máis curto os tramos de maior risco das estradas autonómicas e dotar de máis seguridade a unha vía cun tráfico denso e que discorre por moitos núcleos de poboación, beneficiando de xeito directo aos máis de 30.000 veciños de Tui e Tomiño”.

Las obras realizadas consistieron, principalmente, en la construcción de dos glorietas: una en el punto kilométrico 71+000 coincidiendo con el cruce de la PO-552 con la PO-350 y otra en el punto kilométrico 60+600 en la actual intersección con la PO-344 de acceso al casco urbano de Tomiño. Asimismo, en este segundo punto se dotó un trecho de 400 metros de longitud de cuñas de incorporación.

La tercera gran actuación de este proyecto se acometió en el punto kilométrico 69+150 con una mejora de su intersección a través del ensanchamiento de los carriles centrales con una modificación de las marcas viarias y la renovación del firme.

Los trabajos complementarios se centraron en la reordenación de los pasos de cebra y su refuerzo lumínico con detección de viandantes, el alumbrado de las glorietas con hasta 44 báculos instalados en sus anillos centrales, la creación de aceras en el perímetro de las nuevas rotondas conformando un itinerario peatonal seguro en estos entornos, la recolocación de las paradas de bus y la dotación de seis marquesinas, el refuerzo y rediseño de la señalización y el balizamiento con 108 hitos verticales y 425 captafaros de doble cara, así como la extensión de una nueva capa de rodaje en todos los tramos beneficiarios.

Durante la visita, el delegado territorial quiso destacar la fuerte “apuesta” de la Xunta de Galicia por la modernización de las infraestructuras en el Baixo Miño, ya que, al final de esta obra, hay que añadir el impulso de la Xunta al nuevo trecho de la VAC, entre el polígono de Areas y la autovía A-55, que supone una inversión de más de 21 millones de euros. Asimismo, se refirió a la la renovación del firme y de las sendas de la PO-552 a su paso por Oia, O Rosal y A Guarda, que está en fase de contratación por 1,8 millones de euros.

“Creo que un investimento de máis de 20 millóns de euros demostra claramente o compromiso do Goberno galego coas infraestruturas dunha bisbarra periférica á que queremos dotar das mellores condicións de mobilidade para seguir incrementando a calidade de vida dos seus máis de 50.000 habitantes”, significó Luis López.