CEDIDA

El plantel de IKF, compañía dedicada a la fabricación de materiales refractarios con sede en A Guarda, inició hoy una huelga indefinida después de que la dirección confirmará que “non renuncia a prolongar a dobre escala salarial e que actualizará os soldos en base ao convenio estatal, vulnerando o pacto de empresa”, señalan desde la CIG.

Dicho sindicato denuncia “a deixadez de función tanto da Xunta como da autoridade laboral, que tras 35 días de paros continúan sen obrigar a IKF -que rexeita a mediación- a sentarse para solucionar o conflito laboral”.

La decisión de comenzar la huelga indefinida se adoptó ayer después de que el director de recursos humanos en España de la trasnacional francesa propietaria de IKF les trasladara en asamblea a los trabajadores que no dan marcha atrás en sus pretensiones de precarizar las condiciones laborales. En consecuencia, a las 6:00 horas de hoy se iniciaba un paro indefinido que fue secundado -como en jornadas anteriores- por 53 de los 55 empleados de producción. “Entre as dúas persoas que non se suman á folga atópase o delegado de CCOO no comité de empresa”.

Desde la CIG-Construcción critican que la empresa esté rechazando la mediación para poner fin al conflicto, al tiempo que denuncian que ni la Xunta ni la autoridad laboral ejerzan sus competencias y la obliguen a sentarse. Recuerdan que se trata de una compañía con 125 años de historia en una zona desindustrializada como la comarca del Baixo Miño, por lo que tiene un importante peso en el empleo y en la economía local. “O Goberno galego fai unha deixadez absoluta, pregándose unha vez máis aos intereses das grandes corporacións, a pesar de que ten competencias en material laboral”, lamentan.

De igual manera, censuran el comportamiento de los medios de comunicación públicos como la TVG, que oculta la lucha de los trabajadores a pesar del importante peso que la empresa tiene en la comarca “e o xusto das súas reivindicacións”. Unas reivindicaciones que según sostienen seguramente no serían necesarias en caso de que se hubieran derogado las reformas laborales que permiten que las empresas se descuelguen de los convenios propios. Además, insisten en que la doble escala salarial “é unha aberración que incumpre a lexislación laboral e no feito de que a compañía pretenda ampliar a xornada ás fins de semana, vulnerando a Lei de Igualdade”.

En cuanto a la doble escala salarial explican que la dirección de IKF le trasladó al comité de empresa, presidido por la CIG, una nueva propuesta que contempla dos posibilidades: o la mantenerla durante seis años ligada a una serie de objetivos o bien que esté vigente 10 años, en los que los salarios irían aumentando un 10% cada año. “Isto traduciríase en que durante unha década convivirán traballadores/as na empresa facendo o mesma labor e cobrando distintos salarios. Por iso o cadro de persoal rexeitou as propostas e optou por iniciar a folga indefinida”, finalizan.