ALFREDO // Dos barcos pesqueros de A Guarda en el puerto de Baiona

Los Grupos de Acción Local del Sector Pesquero (GALP) de Galicia acaban de lanzar la campaña “Queda na casa, queda co noso mar”, que utiliza el hashtag # QuedaCoNosoMar, para visibilizar la labor de la gente del mar ante la situación provocada por el coronavirus Covid-19.

La iniciativa acerca información de primera mano sobre la importancia que tiene el trabajo del sector, tanto a nivel económico como social. Para eso, el GALP aporta diversas voces para reflejar las valoraciones y testigos procedente de las distintas actividades del mar (pesca extractiva, acuicultura, marisqueo a pie, comercios, etc.).

Entre esas voces destaca la del presidente de la Federación Gallega de Cofradías, José Antonio Pérez, que reconoce que “son días muy complicados” para el sector, del que viven directamente 22.000 personas en nuestra comunidad. Señala que desde la Federación trabajan para defender “la importancia que el consumo de productos del mar tiene para la sociedad”, así como las características particulares que existen entre las distintas actividades del mar, como pueden ser la pesca y el marisqueo.

Por su parte, el presidente de la Federación Nacional de Cofradías de Pescadores, Basilio Otero, asegura que desde el inicio del estado de alarma el sector del mar, tanto en Galicia como en el resto de España, “redujo en gran medida su actividad, con parones de hasta el 70% de la flota en algunas autonomías”, provocado por la necesidad de equipos de protección individuales (EPIs), la caída de la demanda doméstica y el cierre del canal Horeca (hostelería y restauración).

Sin embargo, Otero destaca “la valentía” de la gente del mar que, a pesar de la menor actividad, continuó trabajando para garantizar el suministro de productos a la ciudadanía. Basilio Otero considera que tanto el pescado como marisco son alimentos que deben llegar a los hogares debido “a su alto valor nutricional y energético”.

Situación por provincias gallegas

En Lugo, Basilio Otero, presidente de la Federación Provincial de Cofradías, asegura que la situación “es distinta respeto al resto de Galicia” debido a sus características propias, sobre todo pesca de altura, bajura y muy poco marisqueo, y también a la mayor duración de la campaña de la caballa. Esto, sumado a una ligera subida de los precios y del consumo durante la Semana Santa, hizo que la situación se fuera normalizado un poco, pero “aún queda mucho que recuperar”, añade.

En la provincia de A Coruña, la situación varía en función de la cofradía, pero en general se están estableciendo turnos de salidas al mar, ya que, debido al descenso de la demanda, no es necesario que toda la flota esté en activo. El presidente de la Federación Provincial de Cofradías de A Coruña, Daniel Formoso, pide a la ciudadanía que no deje de consumir productos del mar, “ya que su venta no sólo mantiene los empleos directos, sino a toda una cadena, entre la que hay empresas conserveras, depuradoras o transportistas”. Además, reclama “compensaciones” para las personas que tuvieron que parar para cumplir con el decreto de estado de alarma y para las que tienen que vender el producto “con caídas de precios de entre el 50 y el 85%”.

En Pontevedra la mayor parte de la actividad de marisqueo está paralizada y tanto la pesca artesanal como las lonjas funcionan al 60% o 70% de su actividad habitual, como destaca Javier Martínez, secretario de la Federación Provincial de Cofradías de Pontevedra. Destaca la labor de la gente del mar, que “es uno de los colectivos que primero se sensibiliza” con una situación como la provocada por la pandemia del Covid-19. Martínez indica que, “aparte del aspecto económico, la gente del mar también está preocupada por el abastecimiento a la ciudadanía”, de ahí que reivindique una mayor atención a las inquietudes del sector, especialmente de las mariscadoras.

Situación en la Ría de Vigo – A Guarda

Por su parte, el presidente del GALP Ría de Vigo – A Guarda, pone de manifiesto que ante los nuevos tiempos que estamos viviendo y los que se avecinan, los cambios en la forma de pescar, comercializar, etc. serán primordiales. Tenemos enfrente un gran reto: llegar a los hogares, sensibilizar y convencer a la ciudadanía de que el consumo de nuestros pescados y mariscos es imprescindible para nuestra supervivencia, y por lo tanto, de nuestro país, ya que el sector pesquero tiene una alta relevancia en la comunidad.

Consumir producto local es un “tópico”, pero que en estos momentos se antoja esencial para la gente del mar (además del valor añadido que supone la menor huella de carbono que entraña la compra de estos productos). La solidaridad con nuestro sector es fundamental, ya que, con el cierre de la hostelería y la restauración, las ventas de pescado fresco y marisco se ven reducidas en un alto porcentaje. Por esto pedimos la colaboración de nuestros vecinos, apoyando a nuestro sector comprando nuestros productos, garantía de frescura y calidad.

Un sector que emplea a más de 100.000 personas

La pesca, el marisqueo, la acuicultura marina y el sector transformador de los productos del mar dan trabajo en nuestra comunidad a más de 100.000 personas de forma directa o indirecta, y generan una riqueza superior a los 1.100 millones de euros, lo que representa el 2% de la riqueza de Galicia (PIB), según datos de la Consellería do Mar de la Xunta de Galicia.

Esta importancia de la pesca es muy superior en algunos municipios costeros, donde la actividad extractiva, acuícola y transformadora son claves en la economía local. Esto sucede en uno de cada cinco ayuntamientos costeros, donde el peso de este sector acerca más del 10% de su PIB.

En 2019, en las lonjas y centros de venta de Galicia se comercializaron más de 158.000 toneladas de productos de la pesca que supusieron una facturación de casi 470 millones de euros, según el Anuario de Pesca 2019.

El sector del mar no sólo es un pilar estratégico para la economía gallega, sino que es la actividad productiva más característica de la Galicia delante de la economía europea.