La abuela de A Guarda cumple 108 años
CEDIDA // La abuela de A Guarda apagando las velas

Ignacia Cadilla cumplió ayer 108 años rodeada de los suyos. Con tal motivo, el alcalde de A Guarda, Antonio Lomba y las concejales Teresa Vicente y Elena Baz, visitaron ayer a la abuela de A Guarda.

Ignacia recibió con sorpresa a los representantes municipales y agradeció en repetidas ocasiones su visita. «Que Dios os de salud, a mí ya me la dio» deseó la anciana, a la que agasajaron con un ramo de flores, una tarta y una placa conmemorativa que de la cuenta del decimoctavo aniversario de la que ya es la persona más longeva del municipio guardés.

Según explicaron sus hijas Charo y Marina, Ignacia disfruta de buena salud y mismo juega las cartas. «Yo llevo la cuenta con los dedos, pero ella lleva todo de cabeza» relata su sobrina Concepción, compañera de partidas.

Aunque ya no puede salir a la calle, Ignacia acostumbra a aproximarse a la ventana que da al camino de Hernán Cortés para ver pasar a los vecinos; «como una lagarta», añade Ignacia con ironía.