La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), con motivo del Día Mundial Para la Prevención del Cáncer de Colon, solicita que se mantengan los programas de cribado de cáncer de colon a pesar de la pandemia. La paralización y ralentización de los programas de cribado están retrasando el diagnóstico de los cánceres de mama, colon y cérvix lo que aumenta las posibilidades de detectar la enfermedad en estadios avanzados.

En el Plan COVID-Cáncer, aprobado unánimemente por el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud el pasado 24 de febrero, ya se contempla la necesidad, no solo de mantener los programas de cribado, sino de implementar otras 12 medidas entre las que se encuentra analizar en profundidad el impacto real del COVID en los pacientes con cáncer.

Los programas de cribado se incorporaron a la Cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud en el año 2013, aunque en algunas Comunidades Autónomas se llevaban desarrollando desde 2009. Su implantación ha sido desigual a lo largo de estos años generando inequidades en España. Así había personas que no podían acceder a un programa de cribado, y por lo tanto tenían menores posibilidades de detección precoz, solo por el hecho de vivir en una Comunidad u otra.

Los últimos datos obtenidos antes de la pandemia son los proporcionados por la Red de Cribados de Cáncer del año 2017 donde sólo el 44,5% de los casi 12 millones de personas en edad de riesgo (entre 50 y 69 años) estaban cubiertas por un programa de cribado de cáncer colorrectal. El impacto de la pandemia no está medido y, tal y como se contempla en el Plan COVID-Cáncer, es necesario tener este análisis para conocer el escenario real en las distintas Comunidades Autónomas.

El cáncer es igual para todos, pero no todos son iguales frente al cáncer

El cáncer es la primera causa de muerte prematura entre los 30 y los 69 años, franja en la que se incluye las personas en edad de riesgo de desarrollar un cáncer de colon. De ahí la importancia de que los programas de cribado de cáncer de colon sean accesibles a toda la población por la capacidad de reducir la morbimortalidad por este tipo de tumor.

La AECC defiende que todas las personas de riesgo medio, es decir, entre 50 y 69 años tienen derecho a participar en esta medida preventiva. Este derecho solo estará garantizado cuando los programas de cribado poblacional alcancen una cobertura, esto es, que se reciba una invitación a participar, cercana al 100%.

Ramón Reyes, presidente de la AECC señala que “todas las personas deben tener las mismas oportunidades frente al cáncer y estas oportunidades comienzan por garantizar el derecho a participar en programas de cribado. De ahí que sea esencial que se mantengan los programas de cribado de cáncer de colon a pesar de la pandemia”. El presidente también señalo que “hay que hacer un esfuerzo por garantizar este derecho porque de lo que estamos hablando es de salvar vidas”. Los programas de cribado han demostrado científicamente que son capaces de disminuir la mortalidad a corto plazo entre el 30% y el 35% lo que equivale, en España, a salvar unas 4.000 vidas.

Para conseguir el verdadero impacto positivo de los programas de cribado es necesario alcanzar una participación de la población diana superior al 65%.

El cáncer de colon y el programa de cribado poblacional

Según el Observatorio del Cáncer AECC, el cáncer de colon es el de mayor incidencia en España, por delante de mama o próstata, con 38.790 casos diagnosticados en el 2020. Se trata además del segundo tipo de cáncer que más muertes causa al año en España. En el 2020, 15.778 personas fallecieron a causa de un cáncer de colon. La buena noticia es que el cáncer de colon, junto con el de mama y cérvix, es uno de los tres que se puede detectar precozmente. De ahí la importancia de los programas de cribado poblacionales que tienen como objetivo reducir la morbilidad o mortalidad prematura asociada a esta enfermedad y mejorar su pronóstico. De hecho, este tipo de tumor tiene diferencias muy importantes en la supervivencia media a 5 años dependiendo del estadio del diagnóstico, pasando de un 90% en un estadio A (inicial o localizado) a menos de un 8% en un estadio D (avanzado con metástasis).

Durante la primera ola de la pandemia se suspendieron todos los programas de cribado si bien se observa que la actividad se está retomando a diferentes ritmos, pero con todas las medidas de seguridad. No obstante, no hay datos del impacto del COVID en los programas de cribado y no se sabe la cobertura actual en España.

La Sociedad Española de Epidemiología (SEE) recomienda participar en el cribado cuando llegue la invitación ya que, tanto las instalaciones como los profesionales de los centros dónde se lleva a cabo los cribados y las colonoscopias, han desarrollado protocolos seguros para evitar la posible infección por COVID.

Para asegurar se puede seguir sin interrupciones ni demoras los cribados hay que hacer un llamamiento a la población para que siga las recomendaciones sanitarias frente al CORONAVIRUS (mascarilla, distancia física, lavado de manos, limitación de aforo). Solo frenando el virus se podrá garantizar seguir con la actividad de cribado con normalidad.

Galicia necesita acelerar el ritmo de invitaciones para realizar cribados.

En Galicia, el cáncer colorrectal es el de mayor incidencia en la población, con un diagnóstico de 2.742 personas, por delante del cáncer de próstata, de mama o de pulmón. Este cáncer además provocó un total de 1.219 muertes en la comunidad autónoma, por lo que asegurar el acceso y llamada a estos cribados es clave para la detección precoz y salvar vidas.

Durante los primeros meses de la pandemia en 2020, los cribados en Galicia fueron parados por las dificultades que se originaron debido a la crisis sanitaria por Covid-19. Manuel Aguilar, presidente de la AECC A Coruña y representante autonómico de la AECC en Galicia, señala que “desde la AECC reconocemos los esfuerzos de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia y de los profesionales sanitarios para reanudar y continuar con los cribados tras la situación Covid-19, pero es importante dar un paso más y acelerar el ritmo de invitaciones, para incluir a las personas que no fueron llamadas a realizarse el cribado por causa de la pandemia, así como animar a la población a su participación.”

El Servicio Galego de Saúde realiza la invitación a la prueba de detección a los grupos poblacionales de riesgo, personas entre 50 y 69 años. El test de sangre oculta en heces es una prueba indolora, nada intrusiva, que se realiza en el domicilio por la propia persona que recibe la invitación y la acepte. Básicamente consiste en depositar en casa una muestra de heces en un kit preparado para este fin y con instrucciones precisas. Esta muestra se entrega en el centro de salud y de ahí se analiza posteriormente en el laboratorio.

Los últimos datos de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia, de 2013 a 2019, indican que la participación global de la población en estos cribados fue del 44,39 %, siempre mayor entre las mujeres (47,7 % mujeres vs 40,8 % hombres).

“Teniendo en cuenta la sencillez de la prueba y la importancia de la misma para detectar posibles lesiones en el colon, que podrían derivar en un tumor maligno, desde la AECC animamos a la población que reciba una invitación para participar en las campañas de cribado de cáncer de colon, a que no dude en aceptar y participar”, afirma Manuel Aguilar.

Un Acuerdo Contra el Cáncer que una a toda la sociedad

La AECC pide que toda la sociedad española se una a este acuerdo para que se pueda garantizar el derecho a que toda población en edad de riesgo pueda acceder a los programas de cribado de cáncer independientemente de su lugar de residencia. El objetivo último es acabar con la inequidad que provoca la desigual implantación de estos programas de cribado y que todas las personas tengan las mismas oportunidades de enfrentarse al cáncer. 

Para sumarse a este Acuerdo Contra el Cáncer pinchar aquí

La AECC, 68 años de experiencia en la lucha contra el cáncer

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) es la entidad de referencia en la lucha contra el cáncer desde hace 68 años. Dedica sus esfuerzos a mostrar la realidad del cáncer en España, detectar áreas de mejora y poner en marcha un proceso de transformación social que permita corregirlas para obtener un abordaje del cáncer integral y multidisciplinar. En su ADN está estar al lado de las personas por lo que su trabajo también se orienta a ayudarlas a prevenir el cáncer; estar con ellas y sus familias durante todo el proceso de la enfermedad, si se lo diagnostican; y  mejorar su futuro con el impulso a la investigación oncológica. En este sentido, a través de su Fundación Científica, la AECC aglutina la demanda social de investigación contra el cáncer, financiando por concurso público programas de investigación científica oncológica de calidad. Hoy en día, es la entidad social y privada que más fondos destina a investigar el cáncer: 79 millones de euros en 400 proyectos, en los que participan más de 1.000 investigadores.

La Asociación integra a pacientes, familiares, personas voluntarias y profesionales que trabajan unidos para prevenir, sensibilizar, acompañar a las personas afectadas y financiar proyectos de investigación oncológica que permitirán un mejor diagnóstico y tratamiento del cáncer. Estructurada en 52 Sedes Provinciales, y presente en más de 2.000 localidades españolas, cuenta con casi 30.000 personas voluntarias, más de 454.000 socios y 1.007 profesionales.

Durante el 2019, la Asociación Española Contra el Cáncer ha atendido a 318.264 personas afectadas por la enfermedad.