La bocatería O Bocadiño, situada en San Eleuterio, junto al campo de O Louro, en Mos, se ha convertido en todo un referente navideño en la comarca. Su responsable, Montse Iglesias Alonso, al frente del local desde hace ocho años, vuelve a sorprender estas fiestas con una decoración que supera el medio millón de luces LED y que, según afirma con humor, “por metro cuadrado, le gano al alcalde de Vigo, Abel Caballero”.
Montse reconoce que su pasión por la Navidad viene de lejos. “Siempre me gustó decorar. Cuando cogí la bocatería empecé poniendo un Belén y unas pocas luces, pero cada año iba sumando algo más hasta llegar a lo de ahora”, explica. Aquella primera decoración, modesta y colocada en una esquina del local, fue creciendo con el paso del tiempo hasta transformar por completo el establecimiento.
Con los años llegaron los grandes hitos, árboles cada vez más llamativos —incluso uno que llegó a medir 30 metros en el exterior—, estructuras iluminadas y un despliegue que hizo que muchos vecinos identificaran ya al local como “la bocatería que decora la Navidad”. “Al final la gente ya me conoce por eso”, comenta entre risas.
La preparación del alumbrado navideño no es sencilla. Este año comenzaron a decorar a finales de octubre y tardaron cerca de mes y medio en tenerlo todo listo. “Vamos poco a poco, porque hay que atender a la gente. Aprovechamos los días de descanso, los lunes y algún martes, y las horas con menos afluencia para no molestar”, explica Montse. El encendido oficial de las luces tiene lugar a principios de noviembre y la decoración se mantiene hasta después del Día de Reyes.
El interior y el exterior de O Bocadiño ofrecen un auténtico recorrido navideño. En el local destaca un árbol de Navidad de más de dos metros, cuidadosamente adornado, y un Belén tradicional que Montse conserva desde que tenía ocho años y que amplía cada temporada con nuevas figuras artesanales hechas a mano. En el exterior, los visitantes se encuentran con un jardín nevado, pequeños árboles iluminados y ciervos.
También cuenta al lado del Nacimiento con una “pequeña ciudad de Navidad de Mos”. Esta urbe en miniatura incluye carruseles, una noria, atracciones de feria, un tren navideño y hasta la reproducción de la iglesia de Mos, todo ello rodeado de luces, muñecos de nieve y ciervos luminosos. “Yo calculo que aquí hay más de 500.000 luces LED”, asegura Montse, orgullosa del resultado.
Más allá del espectáculo visual, O Bocadiño sigue siendo un punto de encuentro para disfrutar de la gastronomía. El local es conocido por sus bocadillos XXL, hamburguesas y, especialmente, por el “Bocata O Bocadiño”, uno de los más demandados por la clientela. “Aquí todo se vende bien”, señala su propietaria.
