ALFREDO

La sección sindical de la CNT en el servicio de bomberos del Val Miñor denuncia públicamente «la grave situación laboral y sindical que atraviesa la plantilla, marcada por la falta de transparencia, la ausencia de representación real y la existencia de presiones y coacciones contra los trabajadores».

Aseguran que, actualmente, una parte muy significativa de la plantilla, cercana a la mitad, «carece de representación en las mesas de negociación. Pese a ello, el sindicato CIG, a través de sus representantes, continúa negociando en un clima de total opacidad, sin informar al conjunto de los trabajadores sobre cuestiones fundamentales como salarios, categorías profesionales o condiciones laborales».

Afirman desde la CNT que la mayor parte de la plantilla mantiene la categoría de peón, a pesar de desempeñar de forma habitual funciones propias de conductores de motobomba, responsabilidades que conllevan mayores riesgos y exigencias técnicas. Sin embargo, «estos trabajadores continúan cobrando como peones y permanecen encuadrados en grupos de cotización y grupos profesionales que no se corresponden con las funciones reales que realizan. Al mismo tiempo, se ejerce presión sobre ellos para que asuman dichas tareas sin el reconocimiento laboral ni económico correspondiente».

Como consecuencia de esta situación, dicen, «existen en la actualidad varios procesos judiciales en curso por presuntas coacciones y amenazas contra trabajadores con categoría de peón que se negaron a asumir funciones que no les corresponden legalmente».

«A este escenario se suma el incumplimiento reiterado de los plazos democráticos y laborales:

  • El mandato de la delegada de personal caducó hace más de un año, sin que se hayan convocado elecciones sindicales.
  • El convenio colectivo lleva más de un año y medio vencido, sin información pública sobre su renovación.
  • El proceso de estabilización de plazas permanece paralizado, sin avances ni explicaciones a la plantilla».

Desde la sección sindical de la CNT se presentó una propuesta formal a través de la sede electrónica, dirigida a la mesa de negociación celebrada el 10 de diciembre de 2025, «pero a día de hoy no se ha recibido respuesta ni comunicación alguna sobre su contenido».

«Esta es la realidad del servicio de bomberos del Val Miñor en la actualidad: trabajadores sin representación efectiva, negociaciones opacas, derechos laborales vulnerados y consecuencias judiciales para quienes ejercen el sindicalismo cuando nadie los representa. La CNT exige transparencia, respeto a la legalidad laboral, reconocimiento real de las funciones desempeñadas y la inmediata normalización democrática del proceso sindical y negociador», finalizan.

FUENTE: Sección Sindical CNT Bomberos del Val Miñor