ALFREDO // El monte de O Galiñeiro quedó completamente arrasado por el fuego

Los incendios forestales que han arrasado la Serra do Galiñeiro se originaron de madrugada, cuando no había ningún vigilante trabajando en las casetas de observación de Espiñeiro, Galiñeiro y Burgueira.

Así lo confirma el vigilante de la Consellería de Medio Rural, Domingo González, destinado en el puesto de control del alto de O Galiñeiro. Este profesional afirma que el servicio ha perdido efectividad al disminuir el número de vigilantes y de puestos de control. “Las casetas del Monte Alba y de Mougás no están operativas”, atestigua.

La falta de vigilantes deja horas sin servicios de control durante el horario nocturno y los domingos. La noche es la mejor amiga para los incendiarios, que aprovechan la oscuridad para cometer el delito, lo que ayuda la falta de vigilancia. “Antes éramos cinco personas trabajando en la caseta de O Galiñeiro, pero ahora sólo somos tres. Uno se jubiló el año pasado y no se cubrió su baja” explicó González.

Prueba de ello es que el fuego comenzó en la madrugada del domingo pasadas las dos de la mañana en Morgadáns. El vigilante dejó su puesto de trabajo a las 00:20 horas, tras ampliar mas de tres horas su jornada laboral.

Por otro lado, las perdidas para las comunidades de montes de O Val Miñor son incalculables. Se ha destruido prácticamente con toda la masa arbórea. “Pedimos a la Xunta de Galicia que haga un plan conjunto para todas las comunidad de montes afectadas”, manifestó el presidente de la Comunidad de Montes de A Serra do Galiñeiro, Antonio Covelo.

Petroglifos:

El conjunto de Auga da Laxe, en Vincios, el petroglifo de armas más importante de Europa, se ha visto rodeado por los incendios forestales. Las llamas cercaron al monumento y el calor pudo dañar las piedras. “Hai que estudar a evolución co paso dos días. Ao chover as pedras pódense gretar co contraste do frio calor” explicó el arqueólogo e historiador, especialista en toponimia y arqueología, Xose Lois Vilar.