Las campañas de concienciación y las acciones de voluntariado ambiental desarrolladas en la presente década en las Cíes contribuyeron a reducir en un 85% el número de colillas depositadas en los principales arenales de la isla. Así, si en los años 2010-12 se recogían más de 50.000 colillas en las playas de Rodas, Figueiras y Nosa Señora, el año pasado la cifra descendió hasta las 7.500.

Según los datos recopilados por los responsables del campo de trabajo internacional Cíes Workcamp, organizado por la Consellería de Política Social en colaboración con el Parque durante los meses de verano, los voluntarios desplegados en Cíes llevan recogidas en lo que va de campaña 1.800 colillas, una tendencia que, de mantenerse, supondría un nuevo descenso en cuanto a la presencia en la isla de estos elementos, que suponen una amenaza para la biodiversidad y la riqueza natural que caracterizan a este archipiélago.

Hace falta recordar que el filtro de un cigarro está compuesto básicamente por acetato de celulosa, un material plástico que se obtiene al modificar la estructura original de la celulosa y que tarda en descomponerse entre ocho y doce años. Es un desperdicio tóxico fotodegradable pero no biodegradable: es decir, el material fuente nunca desaparece.

El Parque Nacional de las Islas Atlánticas fue pionero en la lucha contra la acumulación de colillas en las playas y en el impulso de numerosas campañas de sensibilización ambiental dirigidas a los visitantes. Así, en los últimos años se vistió a los voluntarios de incómodas colillas, se hicieron murales a partir de estos residuos para visibilizar la necesidad de erradicarlos de los arenales y en la actualidad, el punto de información de las Islas Cíes ha expuesto un colillómetro que contabiliza las colillas encontradas cada año en las playas de Rodas, Figueiras y Nosa Señora.

En todo caso, no solo se recogieron restos de tabaco de las playas sino que a lo largo de esta última década también se hicieron campañas de voluntariado para que los visitantes no dejen basura en general en el parque y contribuyan de este modo a mantener y conservar la riqueza natural que atesora este espacio.

La efectividad de estas políticas de concienciación canalizadas a través del trabajo del voluntariado queda demostrada en la drástica reducción de la presencia de colillas en las playas de Cíes, por lo que el Parque Nacional sigue apostando por esta vía para afrontar otros problemas medioambientales. Es el caso de la llegada de residuos plásticos a las islas procedentes de la actividad humana, un tipo de basura que centra la última campaña de recogida, caracterización e información protagonizada por los chicos voluntarios del Cíes WorkCamp.

Campaña de limpieza con Bata en Cortegada

Asimismo, también la isla de Cortegada fue objeto de una campaña de limpieza de plásticos y otros desperdicios en las últimas semanas. Miembros del grupo Bata de Vilagarcía, una asociación que trabaja a favor de la inclusión de las personas con trastorno del espectro autista, se desplegaron por la isla para realizar batidas de limpieza y recogida de residuos en el tramo que va desde A Ermita hasta Punta Fadriño.

Gracias a los trabajos de mantenimiento contratados la Bata por el Parque Nacional, se retiraron de Cortegada un total de 546 kilos de basura, principalmente útiles de cultivo del mejillón, plásticos rígidos, y madera manufacturada. Estos tres materiales, según la caracterización posterior realizada por el equipo de recogida, representan casi la mitad de todos los elementos retirados de la isla.

Les siguen en número los restos de bolsas de plástico y otros elementos no identificables; cabiños, cuerdas y cordeles también de plástico de pequeño tamaño; las bolsas de patatas fritas y otros envoltorios de comida; trozos de vidrio; espumas sintéticas; bastoncillos de algodón; botellas de plástico y tapones, entre otros.