El fiscal pide cárcel para tres vigilantes de la cofradía de Baiona por falsedad documental
ALFREDO // Lonja de Baiona (Archivo)

La Consellería do Mar acaba de elaborar un protocolo de servicios esenciales que regirá la actividad portuaria durante el tiempo de vigencia de las medidas especiales derivadas de la emergencia sanitaria provocada por el coronavirus COVID-19. Este protocolo de servicios esenciales se orienta a garantizar la actividad portuaria pesquera, facilitando el suministro de servicios básicos a los mercados, y evitar la propagación del virus en los muelles de titularidad autonómica.

El carácter fundamental del tráfico marítimo en el abastecimiento de mercados obliga a mantener las actividades portuarias en condiciones de operatividad para las que se hacen necesarios los servicios básicos de vigilancia y control de las instalaciones. En particular, el protocolo se centra en las tareas de los celadores guardamuelles, figuras esenciales para garantizar el buen funcionamiento de las tareas pesqueras y comerciales, siempre dentro del respeto a las condiciones de seguridad de estos trabajadores.

Así, el protocolo recoge que, pese a que las oficinas portuarias permanecerán cerradas al público y la atención de ellas será telefónica, todos los muelles serán atendidos por al menos un celador con capacidad de asistencia presencial para todas aquellas tareas que no puedan desarrollarse de manera telemática. En estos casos se limitará el contacto interpersonal y se respetarán las instrucciones indicadas por las autoridades sanitarias. En cuanto a los elementos de uso común, serán convenientemente desinfectados antes de su devolución a la oficina o almacén portuario para evitar posibles contagios en posteriores usos.

Por lo que respecta a los puertos deportivos, durante la vigencia del estado de alarma por el COVID-19, la circulación de personas y vehículos quedará limitada a las necesidades básicas. De este modo, la Consellería do Mar recomienda mantener sólo servicios esenciales en cada instalación y únicamente el personal indispensable para realizar tareas básicas como el control de las instalaciones, amarre, suministro de agua, electricidad y carburante en su caso. Los salones o estancias de uso común deberán permanecer cerrados.

Finalmente, en relación al servicio de practicaje, se mantendrá en caso de necesidad inevitable y para su desarrollo se seguirán todas las directrices de seguridad establecidas por las autoridades sanitarias.