La Rúa Navas en Priegue, Nigrán, dio este viernes un brillante y anticipado pistoletazo de salida a la temporada navideña gracias a la iniciativa de María José Abril, una vecina del barrio que inauguró su ya tradicional alumbrado particular acompañada por familiares, amigos y numerosos vecinos del barrio.
“Llevamos unos diez años haciendo el alumbrado navideño, pero este año nos inspiramos más”, explica Abril, orgullosa de un proyecto que comenzó como una ilusión familiar y que hoy se ha convertido en un punto de encuentro para el barrio. La idea, asegura, surgió por contraste, “como este barrio está un poco soso, dije, venga, vamos a hacer algo nosotros, que somos muy festeiros”.
El montaje comenzó casi al mismo tiempo que terminaba Halloween. Durante más de una semana, María José, junto a su hija Nerea, su marido y sus padres, dedicó entre cuatro y cinco horas diarias a preparar cada detalle. “Lo preparamos después de comer o por la mañana, porque ahora anochece muy pronto y no da tiempo a nada”, relata.
El resultado es un recorrido luminoso que abraza toda la finca, tanto por dentro como por fuera, convertido en un auténtico escenario navideño.
Uno de los elementos más llamativos es un gran photocall con Papá Noel instalado en la fachada, un antiguo horno que perteneció al padre de María José. Allí, un sofá invita a quienes pasan por la zona a sentarse y sacarse fotos.
A su alrededor, se multiplican las guirnaldas, paneles luminosos, incluidos los típicos de carretera con mensajes de Feliz Navidad, árboles decorados y un pequeño pueblo navideño montado en el jardín, con setas, musgo, animales y detalles que aún están ampliando.
El portal de la casa luce coronas, renos, adornos y figuras, mientras que en el interior destaca un árbol de dos metros, hinchables, flores de Pascua y un nacimiento especialmente elaborado. En la entrada, una alfombra roja recibe a los visitantes junto a un gran buzón de Papá Noel, donde los niños pueden depositar sus cartas con deseos.
La inauguración no podía estar completa sin una merienda a la altura del ambiente. Los invitados disfrutaron de chocolate con churros y bizcochos, además de cerveza, champán, sidra, empanada, pinchos y música para amenizar la velada.
