La iglesia de San Bieito de Gondomar permanecerá cerrada durante el día tras registrarse en las últimas semanas diversos actos vandálicos y robos en su interior. Así lo ha comunicado el párroco rector, Don Víctor Bargiela, en nombre de la Unidad Pastoral “Gondomar centro”, ante las reiteradas incidencias sufridas en el santuario.
La decisión, explican desde la parroquia, se adopta “despois de feitos moi lamentables durante o día a día”. En el comunicado señalan que “é unha mágoa, pero diante das situacións que temos vivido, non podemos seguila tendo aberta”.
Hasta ahora, el templo permanecía abierto durante la jornada para facilitar la oración y la visita de fieles y devotos. Sin embargo, el incremento de hurtos y daños ha obligado a modificar esta práctica. Para quienes deseen orar, se habilitará una fórmula alternativa. “Para facer oración o que faremos é abrir a porta interior para que dende a porta se poida rezar ao Santísimo”, indican.
Las puertas se abrirán únicamente cuando llegue el sacristán u otras personas encargadas, de modo que siempre haya alguien supervisando el interior del templo.
Robos reiterados y daños
Según detalla el párroco, desde hace años eran conscientes de pequeños incidentes puntuales. “Dende sempre fomos conscientes de que había persoas que de vez en cando tiñan predilección polos bens alleos, pero era algo menor e en poucas ocasións, polo que entendíamos que era máis o ben de estar aberta, que os pequenos momentos producían”.
No obstante, desde comienzos de este año la situación se agravó. “Dende este inicio de ano comezaron a frecuentar asiduamente a Igrexa e levando cousas de non moito valor, pero si importantes como os lavatorios para as mans”, explican.
Ante estos hechos, se optó por reforzar la seguridad, colocando un candado en la zona frente a la sacristía donde se guardaban algunos objetos y retirando otros elementos. Durante un tiempo la medida pareció funcionar, pero recientemente los responsables del templo constataron nuevos daños.
“Na xornada do venres, forzaron o candado dese lugar volvendo a levar cousas de non moito valor, e intentaron forzar sen conseguir abrir o Sagrario e tamén a sancristía”, relatan en el comunicado.
El intento de forzar el Sagrario fue el detonante definitivo para adoptar una medida más drástica. “Diante do risco de que en algún momento acabasen facendo actos contra o Santísimo, antes de lamentar con tristura tomamos a resolución de pechar a porta principal e facer oración dende o exterior”.
Desde la parroquia lamentan profundamente lo ocurrido y agradecen “a preocupación e a comprensión” de la feligresía ante una decisión que consideran necesaria para proteger el templo y sus bienes.
