Ciclismo Oiense logró congregar a cerca de 200 ciclistas de diferentes puntos del país y el extranjero este domingo en su gran cita anual. La subida a Sijente fue el gran atractivo.

En la mañana del pasado domingo tuvo lugar una nueva edición de la Marcha Cicloturista de Oia, que este 2019 alcanzaba la séptima edición. Alrededor de 200 ciclistas de toda Galicia, Portugal, Inglaterra y Nueva Zelanda tomaron la salida. Además participaron corredores del resto del país, en concreto de Madrid, Málaga o Tenerife, entre otros.

Ciclismo Oiense mantuvo la esencia, una marcha de las de siempre, atractiva para los ciclistas e ideal para gozar de los paisajes y de la naturaleza de la zona. Un evento no competitivo con salida a las 9 de la mañana en el Monasterio de Oia, pero con tres tramos libres en las subidas a Pinzás, Cruz de Pau y Sijente. Esta última ha sido la gran apuesta de este año, una subida corta pero muy explosiva, con rampas del 18% que no dio tregua desde su inicio en Burgueira y hasta su cima en el Alto da Valga.

El pelotón gozó de la marcha y la mayoría quedaron fascinados con el recorrido, la zona y el buen ambiente reinante. La organización trató de dar cabida a todos y diseñó tres recorridos. Un primer sencillo, que pasó por A Guarda, O Rosal, Tomiño, donde se ascendió a Pinzás, Baiona y nuevamente Oia. El segundo incluía la ruta anterior y la subida desde Mougás al Alto da Cruz de Pau y bajar por la Valga a Oia. Los más valientes tuvieron el desafío en Sijente y sus agotadoras ramplas, y tras 105 kilómetros dar por conseguido su objetivo y colgarse la merecida medalla.

Otra novedad ha sido la gran participación femenina. Alrededor de veinte mujeres pedalearon por Oia y alrededores, algunas de ellas de renombre, algo que agradece la organización de la marcha.

De manera simultánea se celebró la Marcha pola Igualdade, una ruta por los barrios históricos de Oia y un recorrido de 10 kilómetros. Un buen grupo de personas estuvieron en ella y disfrutaron del pueblo.

Al finalizar, se celebró la comida y la entrega de premios a la madrina, Chus Barros, y a los mejores del día, además de colaboradores y autoridades, sin los cuales no sería posible el evento cada año. Ciclismo Oiense quiere, de esta manera, agradecer a todos los que volvieron a hacer posible un evento que se consolida año tras año en el calendario ciclista. Mientras ya se está trabajando en la edición del 2020.