La Policía Local de Vigo interceptó en la madrugada del pasado 7 de enero, a un conductor de 65 años y vecino de Baiona, que casi triplicaba la tasa de alcoholemia.

Los agentes estaban realizando un control de vehículos en la Avenida de Beiramar cuando dieron el alto a un Volkswagen Golf. En el momento de la identificación, comprobaron que el conductor presentaba claros síntomas de encontrase bajo los efectos del consumo de bebidas alcohólicas.

Tras realizarle la prueba preceptiva de determinación del grado de impregnación alcohólica, esta arrojó un resultado positivo de 0,69 miligramos por litro de aire espirado en la primera prueba y con el mismo resultado en la segunda.

El conductor fue citado en diligencias judiciales en calidad de investigado por un presunto delito contra la Seguridad Vial al superar el límite penal establecido.