La gestión de los trabajos derivados del vertido de gasóleo registrado tras el accidente de un camión cisterna en el viaducto de Pereiras, a la altura de Roublín (Mos), entra en una nueva fase centrada en la recuperación ambiental del entorno y la evaluación del impacto sobre el suelo.

Tras las reuniones técnicas mantenidas entre las distintas administraciones implicadas, la coordinación de las actuaciones pasa a estar asumida por la Xunta de Galicia, a través de sus departamentos competentes en materia de calidad ambiental.

En el marco de estas labores, la Xunta prevé movilizar a un gestor autorizado de residuos para retirar la estera absorbente instalada bajo el viaducto, material utilizado durante las tareas iniciales de contención del vertido. Esta actuación forma parte del proceso de limpieza y restauración de la zona afectada.

Paralelamente, una empresa acreditada como Organismo de Control Autorizado (OCA) está realizando catas y estudios del terreno para determinar el alcance real de la afección del gasóleo en el suelo. Los resultados de estas investigaciones serán determinantes para definir con precisión las actuaciones necesarias para la recuperación ambiental.

Además, esta empresa especializada coordinará, junto con el gestor autorizado de residuos, la retirada y el tratamiento de los materiales contaminados que puedan detectarse durante los trabajos de caracterización del terreno.

La Xunta de Galicia asumirá la ejecución de estas actuaciones de emergencia y restauración ambiental, sin perjuicio de las posteriores reclamaciones que puedan dirigirse a la compañía aseguradora del vehículo implicado en el accidente.

Por su parte, el Concello de Mos continúa colaborando de forma permanente con los organismos competentes y manteniendo informada a la ciudadanía sobre la evolución de los trabajos, así como sobre los resultados de las analíticas y controles que se están llevando a cabo en la zona.

Mientras tanto, la Confederación Hidrográfica Miño-Sil sigue realizando el seguimiento y control del regato de la Salgueira y de las aguas superficiales del entorno, con el objetivo de verificar la evolución de la situación y garantizar la protección del dominio público hidráulico.

Hasta la llegada de los resultados de las muestras, se mantienen las medidas preventivas ya comunicadas en días anteriores. En particular, sigue vigente la recomendación de no consumir agua procedente de pozos particulares próximos al regato de la Salgueira en Pereiras.

Ni utilizar agua de regadío en la zona de seguimiento delimitada, hasta disponer de los resultados de las analíticas actualmente en curso. Los controles sobre captaciones y pozos continuarán en los próximos días para descartar cualquier afección a las aguas subterráneas y garantizar la seguridad de la población.