La Xunta de Galicia impulsará el estudio de la biodiversidad oculta del Parque Nacional marítimo-terrestre das Illas Atlánticas mediante técnicas de ADN ambiental (eDNA), una herramienta científica que permite detectar la presencia de organismos a partir de los restos de su material genético en el agua, el aire y otros elementos del entorno.
La iniciativa forma parte del proyecto eDNA para la evaluación de la diversidad oculta y la detección de especies invasoras en parques nacionales marinos y terrestres, desarrollado por el Departamento de Biología de la Universidad Autónoma de Madrid. Su objetivo es complementar los inventarios convencionales y detectar especies que pueden pasar desapercibidas por su pequeño tamaño, escasez, distribución, comportamiento o por las dificultades para observarlas e identificarlas.
La técnica parte de que los organismos dejan rastros de material genético en los espacios que habitan. El análisis de esos restos permite obtener información sobre las especies que han estado presentes en un entorno sin necesidad de localizarlas directamente, lo que abre nuevas posibilidades para estudiar comunidades biológicas difíciles de investigar mediante los procedimientos habituales.
En el Parque Nacional das Illas Atlánticas, la recogida de muestras abarcará las costas expuestas, las zonas resguardadas, el Lago dos Nenos y diferentes hábitats terrestres. El muestreo se repetirá a lo largo del año para tener en cuenta los cambios estacionales y reunir información de distintos lugares y momentos.
Los métodos se adaptarán a cada medio. En las aguas costeras y los ríos, las muestras se filtrarán para retener partículas que contengan material genético. También se estudiará la posibilidad de extraer ADN acumulado en organismos filtradores naturales, como algunas esponjas marinas.
En los espacios terrestres, el proyecto contempla instalar sistemas de filtrado para recoger ADN presente en el aire, especialmente en hábitats donde no existen masas de agua permanentes que puedan utilizarse como fuente de material genético.
Una vez recogidas las muestras, el ADN se analizará mediante técnicas de secuenciación masiva. Entre ellas destaca el metabarcoding, que permite obtener información de numerosos grupos de organismos a partir de una misma muestra y elaborar un perfil de la comunidad biológica detectada.
Para interpretar los resultados, el equipo científico elaborará catálogos de las especies conocidas en los parques incluidos en el estudio y recopilará los genomas disponibles que puedan servir como referencia.
La combinación de muestreo ambiental, secuenciación y bases de datos permitirá ampliar el conocimiento de la biodiversidad, detectar posibles especies invasoras y obtener información sobre la diversidad genética presente en estos espacios protegidos.
El proyecto no se limitará a las Illas Atlánticas, sino que también se desarrollará en el Parque Nacional de Cabañeros, en Castilla-La Mancha. La investigación busca comprobar hasta qué punto el ADN ambiental puede convertirse en una herramienta eficaz para el seguimiento de la biodiversidad en distintos ecosistemas.
La intención es que los resultados puedan aplicarse a otros espacios de la Red de Parques Nacionales, mejorando la capacidad para conocer y monitorizar especies que los métodos tradicionales no siempre consiguen detectar. De este modo, el estudio pretende reforzar las herramientas científicas disponibles para el conocimiento y la conservación del patrimonio natural.
