ALFREDO

La conselleira de Infraestructuras e Vivenda, Ethel Vázquez, destacó hoy que la inversión de 1,2 millones de euros en el Concello de Baiona, contribuye a abrir la villa al mar, al tiempo que permite mejorar la seguridad viaria y la movilidad sostenible de los vecinos y a todas las personas que visitan el municipio.

Vázquez Mourelle, junto con el delegado territorial de la Xunta en Vigo, Ignacio López-Chaves, supervisó el final de las obras de refuerzo de la seguridad viaria y de mejora de la movilidad ejecutadas en la PO-552, la carretera Vigo-Tui, a su paso por la Villa.

La conselleira detalló los trabajos realizados para conseguir la reordenación del tráfico, incrementar la seguridad viaria y favorecer la movilidad en la travesía de Baiona. Las actuaciones, con una inversión de alrededor de 700.000 euros, incluyeron el refuerzo del firme de la carretera en un trecho de 3 kilómetros, la construcción de una nueva glorieta para favorecer el acceso a las instalaciones de la lonja y del puerto deportivo, y la ejecución de una senda peatonal y ciclista en el Paseo Marítimo que une este punto con el acceso al Parador.

Segundo explicó la titular del departamento de Infraestructuras, se realizaron además una serie de actuaciones complementarias muy ambiciosas. Entre ellas, acondicionar la zona para taxis y autobús, mantener la continuidad con el itinerario peatonal y ciclista ya existente, la construcción de zonas de estancia y recreo, así como la renovación del alumbrado público y colocación de nuevos puntos de luz y de mobiliario urbano.

Refirió que en estos días se completarán los trabajos en la zona, con la instalación de tres semáforos, la colocación de una barandilla y bolardos y la mejora de los pasos de cebra en el Paseo Marítimo. Actuaciones, subrayó, que redundarán aún más en la seguridad de peatones y usuarios.

Ethel Vázquez destacó que todas estas actuaciones permiten mejorar todo el entorno, estando a punto -tras 6 meses de obras- para el inicio de la nueva temporada estival. Época del año, en la que el municipio registra mayor afluencia de turistas y visitantes, que encontrarán un nuevo espacio con mayores garantías para vehículos, peatones y ciclistas, dijo.

Reordenamos la zona y abrimos Baiona al mar, hemos creado una alameda de 500 metros cuadrados donde antes había un punto negro de colectores y hemos ampliando en 250 metros el carril-bici hasta Alfonso IX. Hemos conseguido crear una zona de disfrute para los vecinos que cuenta con zona verde y conseguimos un objetivo fundamental, el de mejorar la movilidad, de vehículos y peatones, al tiempo que mejoramos la imagen de nuestra villa”, ha apuntado el Alcalde.