La estrategia nacional de vacunación frente a la COVID-19 presenta riesgos para las personas con parálisis cerebral. El texto establece como grupo prioritario para recibir la vacuna a las personas con grandes necesidades de apoyo que viven en residencias; así y como a las no institucionalizadas.

Sin embargo, el plan resulta insuficiente para garantizar la seguridad de un colectivo especialmente vulnerable ante el coronavirus y con necesidades de apoyo continuadas, como es el de las personas con parálisis cerebral puesto que no se está priorizando la vacunación de las personas con parálisis cerebral que no viven en residencias.

La condición de persona con pluridiscapacidad, que presentan las personas con parálisis cerebral, incluyendo muchos casos de patologías respiratorias crónicas, problemas cardiovasculares, hace que sean un colectivo de especial riesgo ante el COVID-19 y que así deben ser tenidas en cuenta al abordar la estrategia de vacunación. Recientes estudios confirman una mayor tasa de mortalidad en personas con alteraciones del desarrollo, como es el caso de la parálisis cerebral.

Las entidades ASPACE de Galicia (Aspace Coruña, Apamp, Amencer-Aspace Y Aspace Lugo), reunidas en la Federación Aspace Galicia llevamos semanas reclamando que se priorice la vacunación de las personas con parálisis cerebral que acuden diariamente a centros de día, ocupacionales y educativos, gestionados por nuestras entidades, con el fin de reducir el riesgo de contagio y las consecuencias del mismos.

Consideramos que las personas con parálisis cerebral no institucionalizadas deben de ser incluidas en este grupo prioritario de vacunación con un plan de acción diferenciado al del colectivo de mayores. Las alteraciones físicas y respiratorias son habituales para las personas con parálisis cerebral y resultan de riesgo ante la COVID-19.

Por todo ello, desde ASPACE de Galicia, ven necesario introducir en el documento de estrategia de vacunación nacional las siguientes propuestas:

  • Se debe incluir como grupo prioritario de vacunación con carácter urgente a las personas atendidas en centros de día, centros ocupacionales, centros y servicios de empleo, centros de educación especial, de habilitación funcional, atención domiciliaria, atención temprana y otros servicios en los que se dan tratamientos que impiden la aplicación de medidas preventivas como la distancia social y el contacto físico.
  • La gran mayoría de las personas con parálisis cerebral necesitan apoyo de terceras personas para desarrollar actividades básicas de la vida diaria. Este apoyo, de forma habitual, es ofrecido por las propias familias. La vacunación, tanto de estas personas como de sus familiares debe tener carácter prioritario para minimizar riesgos y evitar situaciones que puedan ocasionar falta de atención.
  • Es necesaria una mayor coordinación entre la administración sanitaria y los servicios sociales en los procesos de vacunación, además de incluir a las entidades que atienden a la parálisis cerebral en la definición de la estrategia y su implementación a nivel local.
  • Se ha de proceder a la vacunación de las personas con parálisis cerebral y otras discapacidades afines con carácter preferente; definiendo una estrategia de vacunación para ellas diferenciada de la establecida para el colectivo de mayores, ya que los servicios que reciben, su entorno familiar, convivientes y cuidadores, situación personal, etc., difieren en gran medida.